El secuestrador, para no levantar sospechas, había convencido a la abuela de la menor de que quería casarse con ella. Al mismo tiempo, había obligado a la joven a decir que estaba de acuerdo con la relación.
"Hace unas semanas, la chica tuvo la oportunidad de contarle a su abuela que estaba viviendo un verdadero infierno. Luego, la mujer realizó una denuncia que llegó a la Servicio de Protección de la Infancia y la Adolescencia de Quilmes y, desde ese momento, comenzamos la investigación", aseveró Ichazo, al tiempo que añadió: "El imputado afronta cargos por Privación Ilegítima de la libertad agravada, con Abuso sexual agravado y Reducción a la Servidumbre".
La menor se encuentra con protección y atención psíquica y física en un hogar para menores, mientras la Justicia avanza con la causa.