Carne de cañón
Sumado a la denuncia por acoso sexual, los trabajadores se quejaron porque son enviados de a uno, sin acompañante, a zonas muy peligrosas y en automóviles que no cuentan con ningún tipo de garantía, porque no están blindados. Para colmo, no poseen armas de fuego ni chalecos antibala y carecen de preparación alguna para defenderse en caso de ser atacados.
La vulnerabilidad de los choferes de las patrullas urbanas quedó en evidencia este jueves, cuando uno de ellos fue atacado en Rodolfo López y Camino General Belgrano por tres delincuentes, que le rompieron el vehículo y le dijeron que era un aviso y que no aparezca más por la zona, hecho que motivó la denuncia del trabajador.
Respecto a las tareas cotidianas del servicio, el jefe comunal indicó que continuarán a cargo del Secretario de Gobierno, la Subsecretaria de Seguridad de la comuna y el Director General de Nocturnidad.