Cuando se bajó oficialmente del ring, la historia grande de Juan Martín Coggi continuó en la región. Arrancó en Berazategui entrenando pibes allá por el año 2000 y no tardaron mucho tiempo en ir a buscarlo desde sectores políticos para que empiece a trabajar. “Vinieron representantes del municipio de Quilmes a mi casa para que me haga cargo de todo lo que era boxeo en el distrito, y no lo dudé, empecé nomás”, confiesa Juan, quien empezó a trabajar en Argentino de Quilmes y, poco después, se mudó a la zona. Después de un tiempo, Látigo volvió a sus raíces y se instaló nuevamente en Brandsen, siempre dando clases de boxeo gratuito. Hasta que llegó al Club Alsina y, actualmente, abocado de lleno al entrenamiento de jóvenes carenciados en esa institución, confiesa que quiere volver a habitar suelo quilmeño. “Estoy viviendo en Brandsen ahora pero estoy buscando volver a Quilmes. Hago 180 kilómetros por día y está muy peligrosa la ruta, y no sabes en que momento te podes pegar un palo”, asegura el tricampeón mundial. Finalmente, sostuvo: “Estoy muy contento, feliz. Estamos trabajando con la gente de Quilmes para sacar a chicos de la calle. Muchos de ellos se acercan al boxeo porque tienen odio, pero después te los encontrás y ves que ese rencor y bronca lo vuelcan en un gimnasio. Entonces, cuando salen a la calle no se quieren pelear, con todo lo que se hacen en un gimnasio lo pibes no salen a buscar guerra”.