"Fue difícil dejar todo: mi familia, amigos, el club, mi cuidad. Se los extraña demasiado, es duro a veces, pero encontré muy buena gente allá que hace que todo sea más llevadero", detalló.
El ex Bera y Cerro Largo de Uruguay señaló que tampoco se le hizo sencilla la adaptación a esta competencia y añadió: "Me costó agarrarle el ritmo porque es un fútbol muy dinámico. Después me solté y gracias a Dios terminé jugando y haciendo goles".
El atacante igualmente no cortó el cordón umbilical con el Naranja y está muy al tanto de lo que sucede. "Sigo mucho al club por redes sociales o por la radio en Internet. Nunca me pierdo nada, mantengo contactos con pocos porque la mayoría son nuevos y no tuve la oportunidad de conocerlos", indicó.
Sobre el presente de la entidad, destacó: "Uno que se crió ahí, es feo ver a Bera en esa situación, pero hay que tenerle fe porque estoy seguro que los muchachos son los primeros que quieren salir de esto y revertir este momento".