21 de mayo 2011 - 00:00
SMATA superó el conflicto en una planta varelense de origen japonés
Tras la marcha, paro y movilización efectuada en la ruta 36, que incluyó el corte parcial de la misma por parte de los trabajadores, el SMATA seccional Quilmes logró resolver el conflicto con la firma de origen japonés Honda, radicada en Florencio Varela, donde habían sido cesanteados 3 operarios. De esa forma, además se logró preservar la fuente laboral de los obreros.
Motivos
Héctor Paredes, secretario general del SMATA regional quilmeño, expresó que habían solicitando la reincorporación de los despedidos frente “a la puerta de la fábrica” debido “a la conducta que traía la empresa que venía todos los días con un despido nuevo, y queríamos saber los motivos” de esa actitud. “Paramos hasta que llegó el Ministerio de Trabajo y en una reunión se logró la reincorporación de los trabajadores y el pago de los haberes de las horas perdidas”, señaló el gremialista.
“Un final feliz”
Añadió que fue “un final feliz” y “logramos el objetivo”, aunque “seguimos con nuestras dudas por la política de la empresa. Espero que nos sentemos a dialogar nuevamente” con la gente de Honda. Subrayó Paredes que “siempre mantuvimos el diálogo hasta que se cortó abruptamente y tomamos la medida de fuerza”. Sobre las explicaciones que dio la firma nipona descartó la posibilidad de crisis y dijo que los despidos fueron “una medida unilateral”. También dijo que días atrás la empresa había tomado trabajadores nuevos, pero por contrato, y que tras probarlos luego los echaba.
La producción
“La idea es siempre preservar las fuentes” de trabajo del ensamble de motos y “la empresa tiene 200 empleados y no hay crisis para justificar despidos, ya que la producción sale de línea y no llega ir al depósito, salen de los camiones a los concesionarios”, resumió Paredes.