El juez federal Luis Armella hizo lugar al reclamo de vecinos y ambientalistas y suspendió la construcción del tramo de la futura Autopista Presidente Perón que unirá la Ruta Provincial 58 con la Autopista Buenos Aires-La Plata, en jurisdicción de Berazategui y de esta manera el proyecto quedó al borde de la suspensión definitiva. En la ampliación, la justicia rechazó el uso de la calle 403 o Santa Rosa, límite entre Berazategui y La Plata, o la 404, como eventual eje de la “autopista de vinculación” o camino alternativo para evitar que la traza pase por el Parque Pereyra Iraola, al que se busca proteger con dicha medida cautelar e incluyó esa zona de espacios verdes entre las áreas “intocables” por su relevancia ambiental. En setiembre del año pasado el juez Armella dictó una medida de “no innovar” y ordenó suspender el paso del cuestionado Tramo IV de la autopista Presidente Perón, proyectada para recorrer y conectar 14 distritos del tercer cordón del Conurbano, por lo que hoy sólo puede verse en los planos de obra. El juez Federal de Quilmes, Luis Armella, hizo lugar a otro recurso de amparo presentado por vecinos y ambientalistas que se negaban a la construcción en un tramo de la localidad de Villa Elisa, al norte de La Plata.
“Peligro real y efectivo”
El fallo considera que el trazado de una carretera de doble mano por la calle 403 de esa localidad es un “peligro real y efectivo” para el medio ambiente. “La autopista traería un desequilibrio ecológico a esa zona lindante con el parque Pereyra Iraola”, explicó Armella en su dictamen. Es la segunda vez que la Justicia pone freno a la iniciativa impulsada por Vialidad Nacional. La nueva vía rápida busca convertirse en el tercer anillo que rodea al área metropolitana y así sumarse a la avenida General Paz y el Camino de Cintura para conectar a 14 distritos bonaerenses: San Isidro, San Martín, Tres de Febrero, Hurlingham, Ituzaingó, Merlo, La Matanza, Ezeiza, Presidente Perón, San Vicente, Florencio Varela, Berazategui, La Plata y Ensenada. Para los habitantes de la región, la obra lesiona el equilibrio ecológico en el Parque Pereyra, un bosque nativo de 10.200 hectáreas que fue declarado Reserva de Biósfera por la UNESCO en 2007. “Esto significa que debe preservarse hasta el último árbol que queda en pie”, dijeron los autoconvocados. Pese a ello, el emprendimiento está avanzado. Una constructora tiene la adjudicación del denominado Tramo IV, que ya había sido cuestionado por Armella el año pasado. Entonces, había dispuesto un amparo a favor de los vecinos y el fiscal de Estado bonaerense, Ricardo Szelagowsky, se sumó a las objeciones.
Suspensión
Ahora, Armella amplió la restricción al solicitar a las autoridades la “suspensión inmediata de cualquier gestión administrativa u operativa”. Por ahora, desde Vialidad Nacional no se informó si hay variantes para la traza original luego del revés de la Justicia. En los fundamentos, Armella concluye que “no aparece como solución viable una nueva traza que recorra los límites físicos del parque, toda vez que sus efectos nocivos habrían de producirse hacia dentro” del mismo.