Luego de acordar con el gremio textil las medidas de resarcimiento al personal afectado, la empresa Alpargatas, con planta fabril en Florencio Varela, decidió frenar su producción dedicada a la confección de calzado durante cinco días, hecho que significa la suspensión del 20 por ciento de los trabajadores de ese establecimiento.
Además de la fábrica varelense, la firma decidió aplicar dicha medida en sus plantas de las provincias de La Pampa, Tucumán, Catamarca y San Luis. Las 5 plantas de la empresa dueña de la marca Topper estuvieron inactivas el martes y ayer y también esa medida continuará el miércoles 2, jueves 3 y viernes 4 de mayo venideros. Es decir, que en total se perderán 5 días de producción.
Los operarios, durante los días que dure la medida dispuesta por el sector patronal que alegó su intento de reducir el stock acumulado por la caída de la demanda, cobrarán el 70 por ciento de sus ingresos habituales. La medida afecta a 1200 de sus 5 mil empleados en las cinco plantas del país, y se estima que en la de Florencio Varela afecta a alrededor de 300 trabajadores.
Cabe señalar que Alpargatas, en octubre pasado, adoptó una medida similar y en ese momento también frenó la producción de calzado, esgrimiendo también la compañía razones en las caídas de las ventas durante los últimos meses y que repercutía en una acumulación de sobre stocks de productos.
Voceros de la empresa, actualmente propiedad de la firma brasileña Camargo Correa, señalaron que la medida fue acordada con con la AOT (Asociación Obrera Textil) y está “vinculada a variaciones de la demanda interna y no tiene relación alguna con las normas que rigen actualmente a la importación y exportación de insumos”. También revelaron que la firma procura “reducir la programación de sus plantas de calzado para adecuar las mismas y los stocks acumulados a la demanda actual” del mercado.
Esas fuentes patronales comentaron que la decisión de paralizar parte de su producción se adoptó luego de analizar la caída en la demanda registrada en sus 3000 distribuidores de todo el país. “Dejaron de pedir productos y eso genera un sobrestock”, revelaron, que “provocan gastos adicionales que hay que reducir”.
Las suspensiones del personal abarcan a aquellos que se desempeñan en los distintos turnos productivos de la planta fabril varelense.
La medida estará vigente hasta el próximo lunes 9 de abril, día previsto para la reincorporación del total del personal suspendido, aunque desde el sector sindical textil se expresó que “hay preocupación” por la medida empresaria, pues “desconocemos aún si la empresa tomará una nueva medida en el corto plazo y si habrá o no más suspensiones”.
No obstante, los trabajadores nucleados en la AOT regional habrían adoptado realizar diversas asambleas para evaluar, junto con los dirigentes del gremio, las acciones a seguir y buscar posibles alternativas para impedir que se puedan producir cesantías de operarios.
Fundada en 1885, la tradicional textil Alpargatas -que creció originariamente en el porteño barrio de Barracas, con diversas plantas fabriles sobre la Avenida Patricios hasta convertirse en una firma líder en el país- pasó a manos brasileñas a fines de 2008. Ese año, el Gobierno terminó de autorizar el ingreso de Sao Paulo Alpargatas, propiedad de Camargo Correa, a la fabricante de las zapatillas marcas Topper, Flecha y Pampero, y de las telas Palette.
Dos años antes, el grupo Camargo Correa había desembarcado en el país con la compra de la importante cementera Loma Negra, y ahora también es dueño de la ex fábrica Grafa, con su controlada Santista Textil.