Justamente a la hora de explicar su lugar en esta consagración, el conductor del Mate volvió a mostrar su perfil bajo: "Solamente colaboré para darle una alegría, me parecen que no se merecían estar en la D", señaló en el campo de juego, mientras buscaba a cada uno de los futbolistas para darles un emocionante abrazo.
Un grupo de hombres
"Es un orgullo dirigir a este grupo de hombres", esgrimió el entrenador, demostrando su cariño para con el plantel, y pensando en la temporada que viene, donde el elenco quilmeño volverá a la Primera C, aseguró: "Estos chicos quieren ir por más".
Dentro de las dedicatorias, Szeszurak se acordó de su familia, que lo acompañó una vez terminado el duelo con Atlas: "Mis hijos y mi esposa son todo. Y mi mamá, que siempre me llama, antes y después de los partidos".
Asimismo, el técnico se mostró contento por la gran campaña realizada por su equipo, ganador de punta a punta del torneo: "Es una cosa de loco haber ganado cerca de 25 partidos. Es histórico para mí".