La institución que será beneficiada por el trabajo de estos vecinos berazateguenses queda en el pasaje Santa Rosa, en Pereyra.
Allí, acuden cientos de chicos de familias humildes, que en su mayoría se dedican al cultivo y otras actividades rurales.
“De las 31 bicicletas, separamos seis para que los propios chicos voten al mejor compañero de cada grado, que tuvo su premio. Obviamente, muchos se quedaron con las manos vacías y muy tristes; por eso queremos seguir con esta misión solidaria”, agregó el líder del grupo.
La campaña incluye bicicletas de cualquier rodado que sean utilizables. No importa si necesitan reparación de alguna de sus partes, ya que quienes convocan se encargan de la puesta a punto de la misma, para que llegue en condiciones a los alumnos que las van a recibir.
Como es habitual antes de cada donación, los integrantes del Team Ranelagh organizaron una “bicicleteada cicloturística”. “Se sumaron 60 personas en esta oportunidad. Muchos vinieron con sus hijos. Fuimos pedaleando hasta el Convento Santo Domingo, una estancia que fue construida por monjes jesuitas en 1780. La pasamos muy bien, en un clima muy familiar y deportivo”, describió Penas.
En ese sentido, el capitán del equipo de ciclistas adelantó que “vamos a solicitar colaboración a las fábricas de bicis” de la zona de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela.
“Les vamos a ofrecer publicidad en nuestros portales de Internet a cambio de rodados nuevos para donar”, remarcó.