Los delincuentes se llevaron todos los ventiladores de techo de las aulas y si bien intentaron llevarse los motores de las bombas de agua, no pudieron hacerlo.
La directora, Viviana Ayala, dialogó con la prensa y al respecto manifestó: "Hubo una seguidilla de hurtos los fines de semana. El último fue el sábado pasado, ningún salón quedó con ventiladores. Intentaron llevarse los motores de agua, los desengancharon pero no pudieron".
En este sentido, Ayala agregó que personal del Consejo Escolar de Quilmes tuvo que acercarse al lugar para reparar las bombas impulsoras, porque sin el suministro no puede funcionar el comedor de verano.
Teniendo en cuenta la cercanía con el inicio de clases, la directora de la Escuela 33 enfatizó: "Hay que pensar cómo hacer con los ventiladores. Las temperaturas son muy elevadas hasta fines de marzo y los chicos y los docentes se empiezan a descomponer. Pedimos una comodidad básica".
Por otro lado, expuso que es imposible para la policía tener una patrullero las 24 horas, porque deben cuidar a los vecinos.
Para los docentes -que ayer reiniciaron sus labores- no deja de ser una preocupación el ver que la escuela fue una de las elegidas para cometer tres robos desde que se inició año, por lo que evaluarán las medidas a tomar para evitar ataques y robos en inmediaciones al colegio.