Un histórico comerciante de la zona, en diálogo con El Quilmeño, reveló que "los barrios que rodean a la villa (Los Eucaliptos) son el paso previo antes ir a comprar pasta base".
"En el camino pasan por nuestro vecindario a robar para juntar plata que les permita poder comprar las dosis de paco", explicó el vecino consultado. "Lo más frecuente son los asaltos a la gente que va caminando en la calle, o que se encuentran en las paradas de colectivo. Pero también hay muchos robos en viviendas y comercios", explicó el hombre, a quien la semana pasada le desvalijaron su comercio del rubro gastronómico bajo la modalidad Rompepuertas, ubicado a metros de Calchaquí y Lamadrid.
En estos barrios de Quilmes Oeste, a los pibes adictos los llaman los Zombis del Paco. Es que, por culpa de esta maldita droga, deambulan por las calles en condiciones totalmente deplorables. "Algunos se ponen a mendigar, otros consiguen un arma y salen a robar. El efecto de la pasta base es muy adictivo y con tal de seguir fumando pueden hacer cualquier cosa", describió el comerciante. "Pasan dos o tres días sin dormir. Por eso parecen totalmente perdidos, como si no estuvieran dentro de su propio cuerpo", agregó.
La mayor presencia de efectivos de seguridad no ha podido revertir esta situación. En las últimas semanas, los comerciantes comenzaron a cerrar sus locales antes del anochecer, para evitar cualquier tipo de inconvenientes.