21 de noviembre 2013 - 14:15
Tissera oficiará la nueva Misa de la Esperanza
Será el sábado en Varela, a partir de las 19, bajo el lema "Decimos no, decimos basta a la trata de personas".
tissera oficiara la nueva misa de la esperanza
El obispo de la Diócesis de Quilmes oficiará la Misa de la Esperanza, que se realizará en Florencio Varela bajo el lema "Decimos no, decimos basta a la trata de personas", este sábado a partir de las 19.

El Obispado organiza la 18º Misa de la Esperanza y este año será Tissera quien encabece la celebración, centrada en "un modo de esclavitud que se vive en el siglo XXI", como lo calificó el Obispo.

En relación a dicha problemática, Tissera explicó que en Quilmes, Berazategui y Florencio Varela "se trabaja con voluntarios que se acercan a las parroquias y denuncian las sospechas de lugares clandestinos, en los que luego actúa un fiscal para desbaratarlos".

En este sentido, el prelado aseguró que "debemos tomar conciencia de una realidad que nos duele como quilmeños y argentinos". La misa se llevará a cabo este año en la zona del Cruce de Varela, donde se espera que cientos de feligreses concurran para renovar la fe y la esperanza.

Esta actividad se lleva adelante desde hace más de una década y fue impulsada por el primer Obispo que tuvo la diócesis, monseñor Jorge Novak, quien reunió en un punto neurálgico de los tres municipios a los fieles quilmeños, berazateguenses y varelenses, cuando el país padecía una grave crisis socio económica y con la finalidad de tender una mano solidaria a los que menos tenían, producto de las reiteradas crisis económicas.

Narcotráfico
Tissera, además, se refirió a su encuentro que mantuvo junto a sus pares de la provincia con el Gobernador bonaerense Daniel Scioli, reunión que tuvo como eje central el flagelo de las drogas y el avance del narcotráfico.

El Obispo de Quilmes calificó el encuentro como positivo, porque "el drama de la droga es una realidad que se vive en todas las parroquias".

No obstante, remarcó que "la lucha contra las adicciones debe ser una política de Estado", porque si no hay consenso entre todas las fuerzas políticas "no se va a hacer frente al problema".