A su vez, habló del respaldo que le brindaron sus compañeros en todo momento y consideró que "el grupo nunca quiso que me vaya y eso también me dejaba un poco pensando". "Que me tengan tanto cariño y que quieran que siga me ponía muy contento", aseguró. "El afecto de la gente también. Fue una decisión difícil, pero la había tomado porque yo quería arrancar jugando", añadió.
Ponerse a pleno
Por otra parte, Olivera expresó que "ya estoy pensando acá en Quilmes, en recuperarme y ganarme un lugar". Y sostuvo: "La voy a pelear como lo hice desde que me trajo Caruso. Siempre lo hice en todos lados y ésta no va a ser la excepción".
"El objetivo mío era volver de las vacaciones y pelear un lugar porque sabíamos que todos mis compañeros terminaron jugando y yo no tuve esa suerte. Estaba preocupado por si me iba o me quedaba, pero ahora sólo pienso en ponerme bien y que pase el dolor", resaltó.
Por último, el marcador central confió en que en este 2014 pueda revertir su situación en el Decano: "El año pasado había arrancado de la mejor manera y terminé mal por la lesión. Ahora comencé así por esta molestia, pero esperemos terminarlo bien".