Con algunas complicaciones comenzó la temporada de verano en la Ribera de Quilmes, donde ya se observó una multitudinaria celebración umbanda, un niño atropellado, bañistas alcoholizados y también sobrios que ignoran las normas de prohibición de ingreso al agua y hasta el reclamo de los guardavidas que piden un nuevo encuadre gremial y reconocimiento de antigüedad. Si bien el próximo lunes se realizará el lanzamiento del Plan de Seguridad temporada verano en la ribera, las situaciones críticas no esperaron y dieron comienzo ni bien se inició diciembre. Uno de los hechos fue una celebración umbanda que el pasado miércoles congregó a miles de personas en la zona de la ribera. En este sentido el jefe de Defensa civil, Néstor Guglielmeto explicó que “se trató de una gran afluencia de personas que participaron de una fiesta religiosa de umbandas que acercaron ofrendas florales al río”. Por su parte, en declaraciones periodísticas, el Jefe del Servicio de Guardavidas de Quilmes, Gonzalo Caro, señaló que fueron “muchos los hechos graves en los que intervenimos”. Uno de ellos fue un niño atropellado por una camioneta, otras intervenciones realizadas junto al CREM y numerosas atenciones realizadas por las enfermeras de atención primaria. Asimismo, el responsable de los 42 guardavidas que cubrirán la franja costera que va desde el arroyo Jiménez, al sur, hasta el acceso a la costa en la calle Espora de Bernal, hasta el próximo 31 de marzo, hizo declaraciones a la prensa donde detalló que de las intervenciones “en el agua, lo que vemos es que si la gente hiciera caso a las sugerencias, se evitarían gran parte de los problemas”.
Alcoholizados
Caro también declaró que “a la gente que está alcoholizada y muy alcoholizada, además es muy difícil pedirle que haga caso, pero esas personas ya tiene un riesgo de ingreso al agua por su estado, independientemente de que se vaya a una zona de riesgo”. Asimismo, “el otro problema es que la gente, aun estando en estado de sobriedad, no hace caso a las advertencias con respecto a ciertos lugares donde bañarse está desaconsejado como el canal del Club Náutico, la zona del muelle del Pejerrey Club, la zona de hierros de la ex arenera o los sectores donde hay pozos y piedras”. “De cualquier manera -prosiguió Caro en sus declaraciones periodísticas- aunque esto es algo que a las claras no se cumple, el ingreso al agua está prohibido por ordenanza en toda la costa, para el Río de la Plata”.
Reclamo gremial
Otro de los temas de relevancia que “ya están tratando desde el área de Gobierno municipal”, según explicó Guglielmeto, es el reclamo de los guardavidas que como medida de protesta realizaron una “volanteada de esclarecimiento” a fin de dar a conocer la situación que padecen. Allí se informa a los vecinos que los guardavidas trabajan “sin que se nos reconozca antigüedad, lo que hace que no podamos sumar años para la jubilación”. En este sentido, los afectados declararon que cumplen “una actividad de riesgo” y como son “considerados legalmente como cualquier empleado municipal, no gozamos de beneficios como el reconocimiento a la tarea de riesgo que realizamos”. Es por ello que “esta falta de reconocimiento en el marco del convenio colectivo de trabajo del Sindicato Unico de Guardavidas y Afines de la República Argentina (SUGARA), hace que hoy percibamos salarios menores a los que nuestros compañeros, por la misma actividad, perciben en Punta Lara”, especificaron. En su reclamo expusieron que desde hace más de dos meses vienen pidiendo audiencia con el Secretario de Gobierno, Raúl Oviedo, “pero no nos atiende” y agregaron que “hasta el secretario general de nuestro gremio trató de gestionar una reunión y no conseguimos respuestas”.