21 de julio 2011 - 00:00
Trastornos en la atención en la ANSES Berazategui
La numerosa concurrencia desborda la capacidad de recepción en la sede de la calle 15. Proliferan los “coleros” que obtienen números para turnos y después los cobran.
Como viene ocurriendo desde hace varios meses, continúan los problemas para la atención de los beneficiarios en la sede de la ANSES de Berazategui, situada en la calle 15 entre Lisandro de la Torre y 146 o 25 de Mayo. Es que la gran demanda y concurrencia diaria de personas para realizar diversos trámites en la delegación berazateguense, ocasiona diversos inconvenientes en la atención al público. Como es numerosa la concurrencia de personas, especialmente de los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, a diario centenares de personas, familias enteras, duermen en la vía pública frente a las oficinas, desafiando el frío y las inclemencias del tiempo con el objetivo de tener un lugar privilegiado en la extensa y concurrida fila. Mantas, sillas, colchonetas, reposeras, todo elemento vale para soportar la dura y larga espera frente a la delegación que atiende los distintos trámites de vecinos sobre jubilaciones, pensiones, y beneficiarios de diversos planes sociales. La importante iniciativa de inclusión social sobre la Asignación Universal por Hijo complicó el panorama de dicha oficina estatal, reducida de por sí en su superficie, y empeoró la atención. Tita, una joven embarazada de 6 meses que esperaba antes de las 7.30 de la mañana frente al local para que la ANSES abriese sus puertas, señaló que “cada vez somos más y las demoras son eternas”. El panorama matutino, desde las 5.30, frente a la delegación estatal de Berazategui es por demás elocuente, ya que allí se juntan casi 500 personas en la espera, en “fila de a tres” que llega hasta 150 metros y que dobla generalmente en Lisandro de la Torre, la arteria paralela a la estación ferroviaria. Pasada la tarde-noche de ese mismo día y cuando la oficina ya está cerrada al público, comienzan a aparecer personas que ya se sitúan allí para esperar y lograr un lugar para el día siguiente. Entre mates, charlas, alguna pequeña “cama” improvisada inclusive con cartones y mantas, duermen en la calle o dejan pasar el tiempo. Ya a la medianoche, no sorprende al vecindario que varias personas se hallen apostadas en la vereda frente a la ANSES. Cabe señalar que también asisten allí los oportunistas o “avivados”, los denominados “coleros”, que logran obtener varios turnos, quizás por algún contacto o simplemente porque realizan la cola durante la noche, y que posteriormente venden los números por la mañana.