09 de octubre 2013 - 11:44
Un apellido ilustre que brilla en Don Bosco
Julio César Burruchaga le aporta su fútbol a Carabajal en Superveteranos. "Disfruto de jugar porque toda la vida me gustó el potrero y ahora vengo a divertirme y pasarla bien", expresó
un apellido ilustre que brilla en don bosco
Julio César Burruchaga fue un volante que supo despuntar en Arsenal durante la década del 80. Hermano del célebre Jorge Luis Burruchaga, campeón del mundo con Argentina, supo armar una carrera aparte y hoy disfruta del fútbol desde el ámbito amateur. Lo hace jugando para Mono Carabajal en el torneo para Superveteranos mayores de 45 años de Don Bosco.

Con respecto a su pasión por este deporte, el ex futbolista aseguró: "Disfruto de jugar porque toda la vida me gustó el potrero y ahora vengo a divertirme y pasarla bien. Obviamente también para tomar algo después de que termine el partido", señaló.

En ese sentido, destacó las diferencias que existen entre el amateurismo y el ámbito profesional. "Al jugador que se retira, lo que le gusta después es jugar un partidito un fin de semana y estar con los compañeros", expresó. Y añadió: "A mi me gusta decir prevenir (por las lesiones) y ganar, pero también compartir tiempo con gente conocida. Eso es lo más lindo".

Sobre su hermano, reconocido ex jugador y actual DT de Atlético Rafaela, afirmó: "Algunos ahora me preguntan porque saben que está dirigiendo. Es un orgullo, uno espera el fin de semana para ver el partido y que le salga todo bien en su trabajo".

Trayectoria

El menor de los Burruchaga estuvo ligado a Arsenal desde 1981, año en que se fue a probar en Sexta. Tres años más tarde, le tocó debutar de la mano de Rodolfo Motta ante Morón, en una derrota 2 a 0. "Jugué de ocho y tenía que marcar a Colombatti y Gambié. Justo hicieron los goles ellos", recordó, aunque de todos modos aseveró: "De ahí en más seguí jugando".

Además, contó cuál fue la anécdota más amarga de su carrera: "Nos fuimos a la C en el '86 y jugué un partido que no me tocaba. Ese día me rompí los ligamentos cruzados y meniscos con Dock Sud. Cuando volví no era el mismo y te miraban con otros ojos", insistió.