Con respecto a su pasión por este deporte, el ex futbolista aseguró: "Disfruto de jugar porque toda la vida me gustó el potrero y ahora vengo a divertirme y pasarla bien. Obviamente también para tomar algo después de que termine el partido", señaló.
En ese sentido, destacó las diferencias que existen entre el amateurismo y el ámbito profesional. "Al jugador que se retira, lo que le gusta después es jugar un partidito un fin de semana y estar con los compañeros", expresó. Y añadió: "A mi me gusta decir prevenir (por las lesiones) y ganar, pero también compartir tiempo con gente conocida. Eso es lo más lindo".
Sobre su hermano, reconocido ex jugador y actual DT de Atlético Rafaela, afirmó: "Algunos ahora me preguntan porque saben que está dirigiendo. Es un orgullo, uno espera el fin de semana para ver el partido y que le salga todo bien en su trabajo".
Trayectoria
El menor de los Burruchaga estuvo ligado a Arsenal desde 1981, año en que se fue a probar en Sexta. Tres años más tarde, le tocó debutar de la mano de Rodolfo Motta ante Morón, en una derrota 2 a 0. "Jugué de ocho y tenía que marcar a Colombatti y Gambié. Justo hicieron los goles ellos", recordó, aunque de todos modos aseveró: "De ahí en más seguí jugando".
Además, contó cuál fue la anécdota más amarga de su carrera: "Nos fuimos a la C en el '86 y jugué un partido que no me tocaba. Ese día me rompí los ligamentos cruzados y meniscos con Dock Sud. Cuando volví no era el mismo y te miraban con otros ojos", insistió.