22 de septiembre 2012 - 19:52
Un ejemplo de coraje
Una ama de casa era intimidad de muerte con armas de guerra. La policía allanó el departamento donde vivían y comprobó la existencia, como así también de gran cantidad de municiones, por lo que se procedió a su detención.
un ejemplo de coraje

Una ama de casa de Ezpeleta se convirtió en ejemplo de cómo se debe actuar frente a los casos de violencia de género, al denunciar en la Comisaría de la Mujer de Quilmes que su marido la amenazaba de muerte con armas de guerra. A raíz de esto, efectivos policiales allanaron el departamento que la pareja compartía en el barrio Cooperativa y, tal cual había indicado la víctima, encontraron un arsenal y gran cantidad de municiones, motivo por el cual detuvieron al agresor.

 

No fue una decisión fácil de tomar para esta mujer, teniendo en cuentaque colaboró en la detención de su propio marido. Según consta en la denuncia policial, las intimidaciones se producían en un departamento del complejo de torres que se encuentra sobre la calle Esquel al 1300.

 

Allí, la ama de casa sufría reiterados tormentos por parte de su pareja, quien la amedrentaba con diferentes armas cada vez que discutían. Con el tiempo el hombre se fue poniendo cada vez más violento y, en la últimas semanas, las amenazas tuvieron su punto máximo. A partir de ese momento, la mujer tomó conciencia de la peligrosa situación que atravesaba y decidió poner un

freno antes de que sea tarde.

 

Denuncia en Don Bosco

 

Apoyada por algunos de sus allegados más íntimos, juntó coraje y se dirigió hasta la comisaría quilmeña especializada en delitos contra el sexo femenino, que se encuentra en Don Bosco.

 

Asesorada por un grupo de profesionales, la mujer fue contenida e instruida para actuar en caso de un nuevo hecho de violencia. También, acordaron con la víctima el día del allanamiento.

 

Un arsenal

 

En las últimas horas, un grupo de agentes de la Comisaría Sexta de Ezpeleta irrumpió en el hogar de esta pareja disfuncional en el barrio Cooperativa. Luego de revisar toda la vivienda, los efectivos se encontraron efectivamente con todo lo que la denunciante había descrito.‹de acuerdo a los datos aportados por la seccional quilmeña, el hombre tenía en su poder una pistola automática calibre 45, con el cargador colocado y siete municiones alojadas; un revólver calibre 38largo; un revólver calibre 22 con diez municiones y, además, una caja con balas de diferentes calibres, entre las que se encontraron nueve municiones del 38 largo, dos vainas servidas mismo calibre, 15 municiones del 45 y ocho cartuchos de escopeta calibre 16.