José Pablo Duarte tenía su sueño de irse a vivir junto a su novia en la casita que estaba construyendo con todo el esfuerzo de su trabajo de camillero en el Sanatorio Güemes, pero el lunes 27 de junio sus ilusiones quedaron truncas al ser atropellado por un automóvil gris cuando se encontraba a bordo de su moto. Por consecuencia de este impacto y por esquivar a otra persona que se encontraba parada en en la vereda , el joven de tan sólo 20 años se estrelló contra un poste de alumbrado, falleciendo en el acto. Intervino personal de la comisaría 5ta. de La Cañada. A partir de este accidente, su familia comenzó a tener otro calvario más, que es el pedido de testigos que hayan presenciado el instante del choque, ocurrido sobre la avenida Donato Alvarez 811 el lunes 27, a las 13. No obstante, allegados a la familia aseguraron que los efectivos policiales que estuvieron en el lugar del incidente descartaron a dos mujeres que habrían visto lo ocurrido. Es más, remarcaron que uno de los uniformados “dejó ir al conductor del coche”. “No lo dejes ir, él chocó al pibe de atrás”, señaló el suegro que decían las mujeres que vieron el accidente La indignación no terminó ahí, el suegro de Duarte, Carlos Ibarra, señaló que miembros de la fuerza policial, le solicitaron “que no pidieran abogados”. Como si fuera poco, la familia ahora se encuentra con obstáculos en la investigación, que es realizada por ellos mismos. “Los hombres de la fuerza de seguridad, desde el principio, tuvieron deficiencias, ya que no cercaron el área donde se produjo el impacto” - señaló Ibarra-. Los mismos vecinos tuvieron que “sacar la moto en medio de la avenida” y agregó que los colectivos pasaban por al lado del cuerpo. Los datos con que cuenta la familia son pocos, pero se pueden desprender el color del coche, que era gris, y algún extracto de la patente, que según el suegro tenía como letra inicial la A y cuyos números son 690. En tanto de la marca del rodado se tiene dudas ya que no saben si era un Dodge o un Renault 12. El vehículo tenía una calcomanía en su parte trasera que decía “Fénix” La desaprensión fue tal que la primera ambulancia llegó después de cincuenta minutos del accidente para atender al hombre que se encontraba parado en la vereda, y que fue rozado por la moto de Duarte. En tanto el cuerpo de joven fallecido estuvo más de cuatro horas “tirado” en medio de la calle. Los familiares detallaron que el cuerpo sin vida de José Duarte fue trasladado a la morgue por un vehículo de una cochería particular porque le aseguraron que el día del choque se habían “producido muchos accidentes”. Es más indicaron que no les dieron “el acta de defunción” para saber los resultados de la autopsia. Las irregularidades de este caso fueron innumerables, uno de ellos es la falta de peritaje en el área donde se produjo el accidente. El suegro de José resaltó que “dos días después seguían estando los guantes de José al lado de la zanja”. La madre, Paola, el padre, Gabriel, y el suegro Carlos Ibarra buscan testigos para esclarecer este lamentable hecho que terminó con la vida de José, que poseía varios proyectos entre ellos “estudiar para ser técnico radiólogo”. Para aquellos que hayan transitado y visto el accidente por la avenida Donato Álvarez 811 y puedan aportar algunos datos a los seres queridos del adolescente fallecido, se pueden comunicar con el teléfono de Carlos Ibarra, suegro, cuyo número es 4213-2925 o el celular de la mamá, que es 15-6500-2331.