03 de octubre 2011 - 21:14
Un pozo que asusta en Garay y Zola
BOCA ABIERTA
Vecinos de Quilmes Este denunciaron que desde hace más de ocho años dejaron una obra de entubado de agua sin terminar y, por este motivo, quedó un pozo de más de dos metros de diámetro en la intersección de las calles Garay y Zola, lo que genera un gran inconveniente para conductores, que se quedan atascados con los automóviles y son abordados por ladrones oportunistas que aprovechan la ocasión para robar. Asimismo, los frentistas de la zona alertaron sobre el “peligro para niños” que genera el profundo pozo, ya que a menos de 100 metros se encuentra la Escuela San Jorge y es una zona de gran circulación de peatones.
Al respecto de la problemática, Gelacio Suárez, vecino de la zona, manifestó que “hicieron una obra para crear las conexiones de agua y dejaron una boca abierta que es un verdadero peligro. Es tan grande que ni siquiera el camión de la basura quiere doblar en esa esquina para no quedarse allí”, indicó y luego agregó: “El que no conoce la zona, pasa por ahí y se le cae el auto. En el tiempo que tarda hasta llegar la grúa, casi siempre aprovechan para robar al dueño del coche”.
Además, los vecinos se quejaron de “la inseguridad y la basura que hay en la zona”. “Los cartoneros con carritos tiran residuos en cualquier lado y se llena de ratas. En este barrio hay de todo y la ola de robos crece todos los días”, consideró Suárez. Finalmente, los miembros del vecindario adelantaron que seguirán insistiendo con los reclamos en AySA, aunque reconocen que “siempre llamamos y nunca hicieron nada”.