29 de marzo 2011 - 00:00
Un punto que suma
El valor del empate obtenido por Defensa y Justicia en su excursión a tierras correntinas tendrá su real importancia con el correr de las fechas o al final del campeonato, en el recuento de puntos. En principio, aparece como positivo, más allá de una racha negativa que no pudo quebrarse (la de ganar de visitante) y otra que sí quedó en el camino (haber anotado goles, tras nueve partidos jugando fuera de Florencio Varela). Desde lo futbolístico, el nivel siguió transitando por la irregularidad, ya que a un buen primer tiempo, se le opuso una segunda etapa sin demasiado vuelo, más allá de los goles. El 2 a 2 ante Boca Unidos puede representar un envión anímico para el plantel, tal como pretende el nuevo técnico Ricardo Rodríguez. El “Halcón” fue las dos veces abajo en el marcador y logró igualarlo, en un síntoma claro de su recuperación, en el contexto de un encuentro que no le resultaba favorable. Sin dudas, urge volver a ganar, tanto para intentar salir del fondo de la tabla de posiciones, como para conseguir algo de oxígeno en los promedios de la permanencia. El próximo compromiso ante uno de los que aspira a consolidarse en la Promoción “de arriba”, Instituto de Córdoba, representa un incentivo para empezar a revertir el panorama. La cita es el próximo sábado, a las 16, en el “Tito” Tomaghello, ante un rival encumbrado, que va al frente y llega precedido de una goleada ante su gente. El pronóstico es “reservado”, sin importar la condición de local, pues a lo largo de la temporada, no se la hizo valer y ese aspecto no es soslayado por los rivales. En la lluviosa tarde del domingo pasado en Corrientes, Defensa fue un equipo prolijo, ordenado y ciertamente ambicioso en los primeros 45 minutos. Sacó provecho del mal momento del elenco local (tras la renuncia de su entrenador Juan Amador Sánchez, fue conducido por una dupla técnica interina) y marcó el predominio de las acciones. Tras generar las mejores situaciones de riesgo, no pudo concretar, aunque se retiró satisfecho al descanso por el buen nivel exhibido en todas sus líneas.
Logró equilibrar
En un arranque del segundo tiempo confuso y sin ideas de ambos lados, llegaron los goles. Boca Unidos se adelantó, pero enseguida, un corner ejecutado por Emiliano Romero aterrizó en la cabeza de Javier Menghini, quien la peinó y estableció el empate. Ese 1 a 1 actuó como una suerte de golpe de realidad y entonces, la apuesta radicó en no descuidarse, abrazarse al puntito y no volver con las manos vacías. Sin demasiadas ideas, el elenco correntino forzó el trámite y consiguió una nueva, como merecida ventaja. Había que modificar los planes en forma urgente, afuera un defensor (Cuesta) y adentro un delantero (Leandro Fernández), para contar con mayor presencia ofensiva. Así, empujando, se llegó a una nueva igualdad, en una jugada con tiro en el palo, antes del centro que el uruguayo Piris Alves la empujara abajo del arco, a cuatro minutos del pitazo final del árbitro Fernando Echenique. Por lo tanto, hubo abrazos, festejos y la consigna de tomar este punto, como punto de partida para una etapa más fructífera en resultados. El compromiso del plantel y el cuerpo técnico es mejor y sumar, a los efectos de sacar a Defensa del fondo y de esa manera, no tener que sufrir con tener que afrontar la Promoción “de abajo” o el tan temido descenso.