Ricardo Caruso Lombardi está “loco” de contento con el momento que vive su equipo. Es que su Quilmes metió tres triunfos consecutivos y en todos los cotejos -sobre todo ante Vélez y Banfield- demostró que le sobra hombría, y que está decido a dar hasta lo último para salvar al Cervecero del temido descenso. El DT destacó la respuesta que le están brindando los futbolistas y volvió a decir que este tipo de rendimientos lo “llena de orgullo”. Además, Caruso reconoció los errores que tuvieron sus dirigidos ante en la victoria agónica ante el Taladro. “Nunca marcamos tan mal como en el primer tiempo”, admitió el técnico. “La verdad que me llena de orgullo que este equipo siga respondiendo. Defensivamente no fuimos el equipo sólido de las últimas fechas. Me quería matar, porque nos hicieron dos goles de lateral, eso no pasó antes. Pero a pesar de los errores, hubo gran predisposición a ganarlo”, comentó Caruso Lombardi. Y agregó: “Quilmes me demuestra día a día que tiene mucha hombría y que puede seguir peleando hasta el final. Si nos alcanza bien, sino, uno puede considerarse tranquilo porque estos jugadores dejan todo”. Caruso se siente orgulloso. “Contento porque se ganó un partido impecable ante un rival complicado. La verdad que me llena de orgullo que este equipo siga respondiendo. Defensivamente no fuimos el equipo sólido que somos. Me quería matar porque nos hicieron dos goles de lateral. Hubo gran predisposición a ganarlo y salió bien las modificaciones para salir a ganarlo. Se ganó un partido importantísimo en una cancha muy difícil”, señaló el entrenador cervecero. El DT de Quilmes dijo que la ilusión sigue intacta. “De los cuatro partidos hicimos 12 goles. Hay un mérito muy grande de este equipo de sacar grandes resultados de visitante. La ilusión está intacta y quiero que quedemos hasta el último partido con chances de quedarnos. Espero que se pueda ganar el próximo y después ver con los seis partidos que queden”, manifestó Ricardo Caruso Lombardi. Y se refirió a los errores defensivos que cometió en el triunfo ante Banfield. “Nunca marcamos tan mal como en el primer tiempo. En el entretiempo lo cagué a pedos a los jugadores. Después en el segundo tiempo mejoramos bastante pero nos equivocamos en los dos goles de ellos. Fue raro por cómo se dieron la sucesión de goles. Hubo errores defensivos de los dos lados, pero también aciertos”, concluyó el técnico del Cervecero.