02 de diciembre 2012 - 17:35
Una corriente de energía positva recorre Varela
Defensa y Justicia salió del fondo de la tabla de posiciones al vencer al rival norteño en su casa por 2 a 1, y encontró un poco de calma después de unas semanas convulsionadas.
una corriente de energia positva recorre varela
Defensa y Justicia cerró su año en condición de visitante de la mejor manera.

El Halcón derrotó con un ajustado 2 a 1 a Boca Unidos en Corrientes y le trasladó todos los inconvenientes que lo acuciaban en torno a los insultos de la gente cada vez que se presentaba en las últimas semanas en Florencio Varela.

Es que los tres puntos cosechados en el norte del país decantaron en la salida del fondo de la tabla de posiciones para el elenco de la región, y en consonancia la profundización de los problemas para el rival de turno en la noche del viernes.

¿La razón? La renuncia del entrenador Hernán Ortiz, que se alejó después de una floja campaña que lo vislumbra penando en las últimas colocaciones de las estadísticas. La eclosión que provocó la decisión se suscitó a partir de los incidentes que ocasionó la parcialidad local, con hinchas subidos al alambrado y tirando al campo distintos proyectiles, algo que obligó al árbitro Mauro Giannini a suspender el compromiso.

Sin embargo, lo que ocurra en Corrientes poco le importa a Defensa tras el triunfo. Es que el alivio apareció en el plantel gracias a estas tres unidades, y no tanto por lo que demuestran los números, sino más bien por el envión anímico que consignan.

Paridad
El duelo vislumbró una mejoría en el rendimiento por parte del conjunto varelense. Desde el comienzo los dirigidos por Jorge Almirón se erigieron como los mayores protagonistas del choque.

Con un toque de pelota preciso y maniobras ágiles en ataque, los visitantes lograron abrir el marcador a los 13 minutos de la mano de Julio Rodríguez. Pero ese 1 a 0 se ensombreció rápidamente, pues al Halcón le empataron rápido, como había ocurrido la semana pasada ante Sarmiento. La firma en la red fue de Germán Strillevsky, a los 20.

Desde allí, fue todo del Amarillo y Verde. Se adelantó en el terreno, y pese a que no halló los caminos para desnivelar velozmente, fue paciente para encontrar el gol y lo festejó a falta de siete minutos para el cierre del partido. El autor fue Juan Tejera, que hizo delirar a los propios y enfurecer a los extraños.

Al poco tiempo los hinchas del local se dedicaron a buscar la suspensión del encuentro, algo que sucedió instantáneamente.

El Halcón está más calmado y ahora se enfoca en la última presentación del año ante Huracán.