Párrafo aparte le dedicó al caso de Gabriel, el más doloroso dado que vive lejos de ella. "Me duele mucho estar separada de él, pero es lo mejor que puedo hacer para que no se agrave su salud", puntualizó.
Además, lamentó que su hijo de 6 "siempre cuando nos vemos, me dice que me extraña y que me quiere mucho. Eso me hace doler el alma, igual, tengo que ser fuerte".
Posteriormente, recordó que desde la Secretaría de Desarrollo Social de Quilmes, durante la anterior gestión, "me prometieron que me iban a dar una mano en conseguir una nueva casa, pero no cumplieron, tampoco lo hace esta nueva gestión".
También, subrayó que no tiene los recursos necesarios para mudarse porque "vivimos gracias a las changas que hace mi marido en el rubro de la construcción". Agregó Valeria Benítez que "mi esposo, Cristian Rojas, tiene 29 años y a veces viaja hasta Usuahia para trabajar. Ahí, me quedo sola y hago lo que puedo ante esta situación", cerró.