En ese contexto, Alarcón reconoció su satisfacción por las recientes obras de asfalto, aunque pidió que se construyan los reductores de velocidad. "Esto es un progreso para nuestro barrio, pero algunos lo tomaron para divertirse de una manera muy peligrosa. Sin lomos de burro, el trabajo está incompleto. Nosotros preguntamos a los trabajadores y nos dijeron que los iban a hacer", enfatizó la mujer.
Corredor delictivo
Como ocurre en la mayor parte de Quilmes, los vecinos del barrio La Paz sufren la inseguridad. En relación a esa problemática, aseguraron que los nuevos asfaltos de la calle 803, además de un "picódromo", se convirtieron en una vía de escape rápida para los motochorros.
"Les roban a los chicos de la escuela Madre Teresa y escapan a toda velocidad por esta calle", contó Cristina Giménez a este medio.