Desde ese momento, precisó que "el Juzgado de Familia número 2 de Quilmes me solicitó testigos - que he presentado- y entregué oficios judiciales a Capital Federal, provincia de Buenos Aires y a Villa Mercedes - San Luis, que fueron contestados, todos, a mi favor".
Ya en el 2007, parecía todo normalizado, pero desde el tribunal le piden un oficio con destino a Villa Mercedes exhortando la visita de una asistente social para que realice el informe sobre el papá de Nathalie.
A partir de ese momento, la burocracia empezó a ensañarse con Ana María. "Desde el 2007 y hasta la fecha mandé nueve oficios, que fueron rechazados".
Al respecto, enumeró las excusas que tuvieron los papeles: "Que no eran respondidos, que no los recibían, que estaban mal hechos, que no estaban las firmas correspondientes".
Y como si fuese una burla adicional, la frentista confesó que uno de los oficios fue aceptado y logró que una asistente social conteste el requerimiento del juzgado y mandara su informe, pero fue rechazado porque "para la jueza era poco lo que la asistente social había expuesto".
Más obstáculos
Asimismo, subrayó que " ya me cambiaron 3 veces de abogada, una jueza y la carátula del expediente". También, explicó que la falta de apoyo por parte del Juzgado de Familia número 2 de Quilmes provoca que ella sea "la encargada de llamar a Villa Mercedes - San Luis para ver si recibieron mis oficios o si me contestaron".
"Han pasado 8 años del inicio de la causa y no puedo lograr que me representen satisfactoriamente. No encuentro una jueza que determine que el papá de mi hija era soltero. Ese papel posibilitará realizarle la pensión de mi hija, que hoy tiene 11 años", exclamó y finalmente, concluyó que "no puedo lograr que de Quilmes a San Luis interpelen para que el oficio se haga y se conteste de una forma correcta de una buena vez".