Tengo ganas de seguir en Quilmes”, la frase le pertenece a Pablo Vázquez, delantero de Quilmes, quien a pesar del descenso, piensa en una segunda oportunidad con la casaca del Cervecero, por más que sea en la B Nacional. El Oso, que llegó al club por pedido de Caruso Lombardi cuando se lesionó Leonel Ravest y sorprendió a todos con cinco tantos consecutivos, todavía se recupera del dolor que dejó la pérdida de la categoría: “Estoy mal, fue muy duro”. El entrenador Caruso Lombardi le había pedido unos días a los directivos -por un problema familiar- para dar una respuesta sobre su futuro y contestaría entre hoy y mañana. Unas de las sorpresas del Clausura de Quilmes fue Pablo Vázquez. El Oso llegó de Atlético Tucumán y de ser el cuarto delantero en la B Nacional pasó a ser unas de las revelaciones del Cervecero en primera gracias a sus goles. Con lo que demostró Vázquez, que claro que en la B Nacional sería un jugador muy importante y clave; aunque habrá que ver qué sucede. Mientras se define la continuidad o no de Caruso, el delantero rosarino expresó su deseo de continuar en el Quilmes Atlético Club. “Tengo ganas de quedarme en Quilmes, porque me sentí muy bien en este tiempo. Todavía no hablé con nadie para que ver qué va a pasar, pero yo tengo ganas de seguir, por más que sea en otra categoría”, comentó el Oso al dialogar con este medio. “Me quedé mal también porque tuvimos mucha situaciones en el último partido, yo tuve dos o tres y no las pude meter. Ahora ya está, ya pasó y veremos si sigo o no”. Pablo Vázquez no puede olvidarse de lo que pasó: “Estoy muy mal, de a poco me voy recuperando porque el dolor es muy grande. Hay que seguir para adelante, no queda otra”. De los arbitrajes, todos los futbolistas del plantel dijeron algo y Vázquez no fue la excepción. “Creo que nos han perjudicado mucho; pero ya no sirve de nada lamentarse ahora".