Pero cuando trepaba por una de las paredes traseras del establecimiento, un vecino advirtió la intención del joven y fotografió la reveladora escena. Con conocimiento de las diferentes opciones para denunciar ilícitos en su barrio, el hombre mandó por SMS la foto a la comisaría con la leyenda ÉIngreso a la 55.
De inmediato, desde la seccional alertaron a un patrullero de esa cuadrícula y, tras rodear la manzana, lograron encontrar al adolescente de 16 años adentro de la escuela, quien argumentó que se había escondido allí porque lo estaban corriendo otros jóvenes mayores de edad. Sin embargo, la coartada fue desmentida rápidamente por los vecinos de Ricardo Rojas.