Sin ir más lejos, el miércoles estuvieron trabajando en el lugar con máquinas del municipio de Quilmes que intentaron limpiar la gran cantidad de basura que empeora el panorama, pero con las primeras lluvias, todo volvió a ser “una laguna apestosa” por el olor que se genera, entra napas, basura y materia fecal.
Al respecto, algunos vecinos señalaron: “Estuvimos un mes esperando, porque desde la última lluvia fuerte se había estancado el agua, y luego de cientos de reclamos y llamados vinieron a desagotar el agua que se había estancado”, con una retroexcavadora.
“Estamos cansados porque cada vez que llueve pasa esto. Ayer -por el miércoles- vinieron a limpiar, pero si no se hacen las obras preventivas que corresponden, vuelve a pasar lo mismo, nos inundamos”.