No obstante, especificó que los alambres "son colocados arriba de las rejas para que las personas no corran peligro de quedar pegadas".
En este sentido, subrayó que este comportamiento "es una muestra del cansancio y del temor que tienen los vecinos porque la zona está cada vez más peligrosa". "Quilmes se convirtió en una ciudad sitiada", resumió.
Asimismo, Tiziana Pinto se refirió a la reunión que mantuvieron los vecinos de Villa Crámer, Villa Alcira y Don Bosco con funcionarios municipales, encabezados por la secretaria de Seguridad, Mariana Rodríguez.
Sobre el encuentro, manifestó que enumeraron una serie de reclamos que hace tiempo el Municipio de Quilmes "se había comprometido a solucionarlos".
"Principalmente les pedimos que pongan más móviles, que se incorporen más cámaras de seguridad y se arregle las luminarias que no funcionan, además, solicitamos que se haga una poda preventiva", contabilizó la vecina.
En relación a los patrulleros, le dedicó un párrafo aparte y les preguntó que por qué "no hacen algo ya que nos cobran 50 pesos por mes para que tengan un mantenimiento adecuado. En los tres barrios pasa uno solo".
Finalmente, contó que Mariana Rodríguez se comprometió a "buscar una solución" para terminar de una vez por todas con este flagelo.