Asimismo, la vecina confesó: "Yo soy una paciente oncológica, tengo las defensas bajas y por eso tengo que tomar agua de bidón. Como yo, acá hay muchas personas que corren riesgo y siguen tomando el agua contaminada".
Destruye todo
Al riesgo sanitario que implica el consumo del agua contaminada, los vecinos de Ezpeleta deben afrontar la destrucción de sus artefactos hogareños, como lavarropas y secarropas, termotanques y griferías. De acuerdo al testimonio de Banegas, "el sarro se acumula y termina por romper todo lo que entra en contacto con el agua que sale de las canillas".
"Ya voy por el tercer lavarropas y la cuarta reparación del termotanque. En los últimos meses tuve que cambiar las griferías de mi departamento, estaban todas 'comidas' por el salitre", describió la mujer.
En ese sentido, reclamaron que de manera urgente se realicen las obras para poder acceder a un servicio potable. "Ya luche mucho por esta causa, espero que algún día se acuerden de los que vivimos acá y nos regularicen", enfatizó con angustia Marta Nilda Banegas.