19 de marzo 2011 - 00:00
Vecinos de la barranca quilmeña protestaron por continua falta de agua
Un grupo de vecinos de la calle Alsina entre Belgrano y Cevallos, en la barranca de Quilmes centro, expresaron su malestar y frustración por la falta de agua que los viene aquejando desde hace algunos años, sin que hasta ahora les brinden una respuesta que dé por finalizado el problema. En cualquier estación del año adolecen la falta de presión, y si no fuera porque tienen hasta dos cisternas que se cargan sólo en horas de la noche, no tendrían ni una gota de agua. Muchos de ellos expusieron la enorme cantidad de reclamos realizados a AySA e incluso ante el ente regulador ETOSS, pero hasta ahora no logran que alguien se haga responsable por este tema y los ayude. Luis, uno de los afectados expresó que “hace cuatro años que comenzó a bajar la presión, pero desde hace un año realmente es dramático. Hay días que no hay ni una sola gota; en verano o invierno, siempre igual. De noche mejora un poco, pero durante el día no viene ni una gota” . Luis y Myriam manifestaron haber hecho cuatro reclamos en la sede de la empresa, pero la respuesta que obtuvieron fue que “van a mandar un inspector, pero no viene nadie”. Asimismo, agregaron: “Hace 50 años vivimos acá, en la zona del medio de la barranca y no debería faltarnos el agua. Para lavar sólo se puede usar el lavarropas en la madrugada porque después no funciona, porque está conectado al agua de la calle y al no haber agua, no prende”.
Razones
Entre las posibles razones por las que el agua no llega a abastecer la zona, los lugareños expusieron: “No sabemos si por la cantidad de edificios, porque la red es siempre la misma y el consumo mayor o porque envían el agua para otro barrio”. Otra lugareña, Ana explicó que ella vive en Alsina al 600 y que si bien no es una casa de alto, nunca en sus “43 años de vivir acá tuve que usar la cisterna” pero hoy en día si no la utiliza, no tendría agua para sus quehaceres diarios. “Hice reclamos y me dijeron que en diciembre estaría todo solucionado pero no pasó nada”, sentenció. Según relataron los lugareños, en diciembre pasado conectaron la red troncal que pasa por la calle Humberto Primo hacia la Ribera, sin embargo no significó ningún beneficio para los lugareños. Otra vecina, por su parte, sostuvo: “Hice 15 reclamos ante AySA y al ETOSS, me llamaron para corroborar si tenía agua y al decirles que no, me dicen que lo solucionarán, pero pasan las semanas y nada”. Otras vecinas y amas de casa, explicaron que antes faltaba de agua por las mañanas, pero que en los últimos años se fue agudizando el problema y cada vez hay menos presión. Algunos creen que son las cañerías obstruidas y otros que el diámetro es muy pequeño, lo cierto es que sea por el argumento que sea los vecinos necesitan poder utilizar el agua en sus viviendas, durante las 24 horas y hasta tanto no les brinden una solución, van a seguir siendo rehenes de la empresa.