Los últimos días, los propietarios quedaron aterrados al sentir cómo caminaban por los techos de sus hogares y, más aún, cuando -minutos más tarde- se escucharon varios disparos de arma de fuego detonados por un vecino al que le robaron una bomba de agua.
La modalidad de "hombres gato", como describieron los propios damnificados, se complementa con todo tipo de estrategias delictivas, como la de forzar las puertas, y llevarse lo que hay en los jardines.
A eso se suma los asaltos a mano armada en las calles. "Te roban en las paradas de colectivo o cuando vas caminando por la calle", describió Claudia en diálogo con El Quilmeño. La vecina agregó que en las inmediaciones de la Avenida San Martín hay una alarma vecinal, pero que dejó de funcionar porque el palo de luz en el que fue conectada estaba electrificado y tuvieron que anular la energía.
Más recursos
Para Claudia, la subcomisaría Don Bosco "no puede brindar una solución al problema de la inseguridad". "Ahí mismo funciona la Comisaría de la mujer. Cuando vamos a pedir ayuda nos dicen que no están para delitos, sino para cuestiones de violencia de género. Atienden sólo mujeres golpeadas", aseguró. "Nos mandan a la 8va. de Bernal y ahí nos hacen volver a esta. Nadie nos toma las denuncias", agregó.
En las últimas horas trascendió el pedido de un grupo de vecinos de la calle Pilcomayo, entre Maipú y Bermejo, quienes solicitaron más recursos para la seccional policial del barrio por medio de un ascenso. A pesar de haberse entrevistado en varias oportunidades con el comisario Andrés Delicia, titular de la Subcomisaría de la zona, no han logrado resolver la situación. Por este motivo, solicitaron la intervención de las autoridades municipales, a fin de que la dependencia sea nombrada como comisaría.