Nuevamente un motor quilmeño copó la parada en el podio del Turismo Nacional, ya que Luciano Ventricelli, a bordo de un VW Vento impulsado por Claudio Garófalo, se quedó con el segundo lugar de la final de la Clase 3 al escoltar al ganador Mariano Werner, quien realizó una performance histórica en el autódromo de Posadas.
Ventricelli sabía que los 45 kilos de lastre que cargaba en el Vento lo iban a complicar, pero sacó a relucir su audacia e inteligencia para fortalecerse en el trazado posadeño, que se caracteriza por tener muchas subidas y bajadas veloces y un dibujo para no subestimar.
Y así el de Wilde hizo los deberes, motorizado por un Garófalo que le garantiza los resultados desde el impulsor, por lo que el corredor de la región redobló la apuesta y desafió al exigente circuito, más allá de las diferencias que estableció Werner bajo la lluvia, puesto que largó último y llegó ganador en la bandera a cuadros, con el Fíat Línea.
‘Posadas es un circuito que se les complica a los autos con kilos. Sabíamos que antes de arrancar primero había que encontrarle la vuelta al trazado y después a los demás pilotos. Hubo autos como el de Agustín Herrera que me costó superar. Si te salías de la huella, perdías. Era muy difícil sobrepasar, pero se pudo hacer podio nuevamente”, destacó en Mundo Sport Extra.
El corredor sureño ponderó no solo la labor de Werner, sino la del líder dle certamen, Jonatan Castellano, quien no afloja, y llegó quinto, tras una intensa disputa con el propio Ventricelli, el cuarto Agustín Herrera y el tercero en el podio, el veterano Ernesto “Tito” Bessone, un pedazo de historia viviente del TN.
“Creíamos que no iba a ser competitivo Castellano, pero se ve que tiene un gran potencial”, deslizó, mientras que contó pormenores de la picante lucha en pista: ‘Cuando se relanza la carrera lo paso a Saturni, y enseguida lo alcanzo a Jonatan. Intenté hacerle la tijera‘, sostuvo.
Mientras tanto, el mendocino Julián Santero, con motor Garófalo, arribó 16º con el Ford Focus e hizo una sobria labor bajo la lluvia, en una competencia en donde el Auto de Seguridad entró varias veces.La suerte, en tanto, estuvo esquiva para el cuyano Matías Jalaf (VW Vento) y el capitalino Adrián Chiriano (Ford Focus), quienes debieron desertar, por problemas de transmisión.
“La idea era que la pista se fuese secando paulatinamente, para comenzar con las maniobras de sobrepaso, pero durante el tránsito en el carrousel, empezó a salir humo y me quedé sin tracción. Después lo pude poner en marcha, y llegar a boxes, pero el abandono estaba sentenciado”, selló Chiriano.