En ese sector de Berazategui Oeste no hace mucho se cometieron numerosos hechos delictivos y por lo visto la inseguridad no decrece. En agosto pasado hubo muchos ilícitos en el sector delimitado por las calles 137, 145, 14 y 21, Nélida Beatriz L, una ama de casa, fue asaltada, golpeada y lesionada al anochecer, en 143 casi 19. En una vivienda de 19, entre 142 y 143, se intentó forzar un portón en la madrugada. Una almacén de 144, casi 18, ya fue víctima de varios robos. A otra mujer, en 18, entre 144 y 145, la lesionaron un brazo al arrebatarle su cartera. En 143, entre 19 y 20, una vivienda fue desvalijada tras ser forzada su puerta de ingreso entre las 18 y las 19. Otra almacén de 141 A y 19 sufrió dos asaltos realizados por jovencitos. Otros vecinos son habitualmente robados por motochorros en las paradas de colectivos de la línea 300, especialmente en 142, entre 19 y 20, a cualquier hora del día. Una de esas víctimas debió entregar su celular y dinero. La amenaza fue clara: “dame la plata o te corto”. A otro joven, Andy, le sustrajeron el celular y 200 pesos cuando regresaba a su casa.
Cualquier metodología
El pasado jueves 19 de agosto, una empleada de una metalúrgica de la zona, que vive en 143 al 1900, fue asaltada, en pleno mediodía, por dos motochorros armados a bordo de una moto en la esquina de 142 y 19, cuando de la planta fabril retornaba a su casa, distante a sólo tres cuadras. Los sujetos la amenazaron con golpearla y la despojaron de su cartera con dinero, documentos y otros efectos de valor. Pero más insólito fue el robo a una vecina de 19, entre 142 y 143, a quien le sustrajeron los pesados faroles que tenía empotrados en la pared de su casa. “Vivimos con miedo, siempre atemorizados cuando salimos de nuestras casas, porque ésta parece ser una zona liberada y nadie vigila, ni los de Control Urbano ni la Policía, que estacionan sus patrullas en lugares fijos pero no recorren nada, aunque los robos los sufrimos nosotros”, afirmó Carlos, vecino de la calle 143.