Se haga con o sin crueldad, no es necesario para sobrevivir. Se hace por costumbre, entretenimiento o conveniencia. Hablamos de protegerlos y, a la vez, los destruimos a nuestro antojo. Comprender y rechazar este daño que hacemos impunemente a quienes deberíamos proteger y respetar sería a mi juicio la manera fundamental de prevenir y erradicar la crueldad contra el animal. Hacer cumplir las prohibiciones que hoy existen para determinadas actividades y establecer protocolos de salvataje para determinados casos serían otras maneras aconsejables.
- ¿De qué manera ampara la ley a los animales contra su uso y abuso?
- De manera débil, desde varios puntos de vista. De hecho, ampara su uso, y el uso de un ser consciente siempre es abuso. Estamos hablando de seres sintientes, con motivaciones e interés en seguir viviendo. Disfrutan y sufren, por lo que pueden ser afectados por lo que hagamos, para bien o para mal. Así que deberíamos reconocer sus intereses básicos. El discurso legal es despectivo, porque da cuenta de nuestra relación con ellos y ellas: son "de consumo", "de entretenimiento", "de compañía"... Y cuando se trata de normas ambientales, pasan a ser "recursos" que deben "protegerse", también para uso humano.