La mujer puede enfrentar los síntomas de la menopausia con el aporte variado de propuestas en base a la incorporación de estrógeno y progestógeno en procura de facilitar el tránsito por esa nueva etapa.
En la entrega anterior abordamos las peculiaridades de la Terapia de Reposición Hormonal (TRH). El capítulo de hoy enfoca las diferentes maneras de administrarlas y que como se sabe, incluyen una amplia variedad de implantes, comprimidos, cremas, parches epidérmicos, geles y pesarios generales recetados por los médicos que tratan a la mujer en el proceso de la menopausia.
En el caso de los implantes, en realidad una píldora con estrógeno que se inserta debajo de la piel en el bajo vientre, presentan diversas ventajas ya que a diferencia del TRH oral no pasa por el hígado y se traslada directamente al torrente circulatorio. Es por esa razón que muchas mujeres que utilizan esta práctica la s consideran altamente beneficiosas porque se olvidan de recurrir a otro tipo de medicación específica a su condición, salvo que hayan sido sometidas a una histeroctomía ante lo cual tendrán que ingerir comprimidos de progestógeno.
Sin embargo, los implantes también presentan puntos críticos.Uno de ellos es que si el cálculo de la dosis a implantar y que dura seis meses resultó equivocado, no es una tarea sencilla interrumpir la TRH por lo complicado de remover la píldora colocada a nivel subcutáneo. Otro inconveniente es que en el caso de haber recurrido a más de un implante, la mujer puede desarrollar una dependencia a la hormona por lo que demanda cada vez mayores cantidades.
Los comprimidos también son reconocidos como administradores de estrógeno y progestógeno por vía oral. La administración por lo general combina la ingesta del comprimido de estrógeno en forma diaria y el progestógeno entre los días 14 y 25 del ciclo. El objetivo de la estrategia es que al interrumpirse la incorporación de progestógeno se produzca una hemorragia de suspensión que en alguna forma reproduce el período. Esta forma tiene una derivación: tomar estrógeno durante los primeros 21 días del ciclo y progestógeno a partir de la novena jornada con el propósito de generar el mismo efecto que el método anterior.
Tercera posición
Una tercera opción en el uso de los comprimidos para la TRH es en forma trimestral, para que la hemorragia opere solamente cada tres meses. En estos casos el progestógeno se ingiere al final del tercer mes para dar lugar a la menstruación. La cuarta posibilidad es la de una TRH sin hemorragia. Se trata de un compuesto sintético, la ibolona, que es eficaz para las mujeres que han superado el año sin períodos menstruales, que se debe tomar todos los días y no produce hemorragia de suspensión.
En otro orden, las cremas con estrógeno tienen aplicación sobre la vagina y su utilización es frecuente en los casos de sequedad vaginal, prurito o incomodidad a la hora de mantener relaciones sexuales.
En línea con esta posibilidad marchan los presarios vaginales que contienen estrógeno y también son útiles para enfrentar la sequedad vaginal y los dolores causados por el paso de la orina.
También pueden inscribirse en esta manera de administrar la TRH los geles con estrógeno que se aplican en la zona del bajo vientre y que son absorbidos por la piel del mismo modo que los parches.