El Consejo Argentino de Oftalmología advirtió que las lentes de fantasía pueden provocar lesiones graves, infecciones y daños en la córnea.
A pocos días de Halloween, el Consejo Argentino de Oftalmología (CAO) lanzó una advertencia sobre los peligros de utilizar lentes de contacto de colores o con diseños especiales sin receta ni supervisión profesional. El organismo recordó que estos productos, habituales para completar disfraces, pueden provocar lesiones graves en los ojos si se utilizan de manera incorrecta.
La celebración, originaria de los países anglosajones, se incorporó hace años a las costumbres de distintas ciudades y localidades argentinas. Este próximo sábado 31 de octubre será el día, y muchas personas, incluidos niños y adolescentes, complementan los disfraces con lentes que modifican el color de los ojos o les dan una apariencia particular, como la mirada de un felino o los ojos blancos de un zombi.
Sin embargo, lo que parece un accesorio inofensivo para utilizar durante una noche puede representar un riesgo para la salud visual. Así lo señaló un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, elaborado con el asesoramiento de Tomás Pförtner, óptico técnico y contactólogo, y asesor externo del CAO.
Los especialistas remarcaron que las lentes cosméticas no son juguetes ni simples elementos decorativos. Se trata de productos médicos que, cuando se utilizan sin una adaptación adecuada o sin respetar las medidas de higiene, pueden dañar la córnea y ocasionar distintas enfermedades oculares.
Las denominadas lentes de fantasía no constituyen una categoría independiente. Todas las lentes de contacto, tengan o no graduación y sean transparentes, de colores o con efectos especiales, son dispositivos médicos que se colocan sobre la superficie del ojo.
Aunque las complicaciones no son habituales, pueden alcanzar una gravedad considerable. Una infección que no se detecta a tiempo o recibe un diagnóstico tardío puede provocar daños irreversibles e incluso derivar en la pérdida del ojo.
Ante el aumento de la comercialización de lentes cosméticas durante los días previos al 31 de octubre, el CAO insistió en la importancia de evitar productos adquiridos sin receta ni controles profesionales.
A comienzos de octubre, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) volvió a alertar sobre la presencia en el mercado argentino de lentes de fantasía de distintas marcas que no cuentan con registro sanitario.
De acuerdo con el organismo, los defectos en la fabricación, las materias primas o los envases pueden ocasionar ardor, picazón, irritación, erosiones, inflamación e infecciones oculares. La contaminación por microorganismos también puede provocar queratitis, una infección que afecta la córnea.
Para comprobar que las lentes estén autorizadas, la ANMAT recomienda verificar los siguientes aspectos:
Que el rótulo esté escrito en español.
Que figure la información del fabricante o del importador autorizado en la Argentina.
Que incluya un número de autorización sanitaria con el formato “PM”, seguido de números.
Que se pueda acceder a la documentación que acredite su procedencia y a las instrucciones de uso, que deben solicitarse y conservarse.
Los especialistas explicaron que existe un procedimiento seguro para utilizar lentes de contacto, tanto convencionales como cosméticas, y que comprar estos productos por internet sin una evaluación previa no garantiza las condiciones necesarias para proteger la vista.
El proceso recomendado comienza con una consulta oftalmológica. Luego, el profesional debe emitir una receta que confirme que la córnea está en condiciones de utilizar lentes de contacto. Finalmente, un óptico técnico debe realizar la adaptación en una óptica habilitada que cuente con un gabinete de contactología.
Durante esa instancia, se ajusta la lente a las características de cada ojo y se enseña al usuario cómo colocarla, retirarla, limpiarla y conservarla correctamente.
Si bien la venta por internet creció considerablemente en los últimos años, la normativa vigente establece que las lentes de contacto deben comprarse con receta en una óptica. Por eso, quienes nunca las utilizaron y no tuvieron una consulta previa deberían evitar estrenarlas mediante una compra online.
La evidencia científica también respalda estas recomendaciones. Un estudio sobre pacientes con queratitis bacteriana relacionada con el uso de lentes de contacto encontró que el 55% había comenzado a utilizarlas sin un examen específico ni indicaciones precisas sobre su manipulación y desinfección diaria.
Los especialistas aconsejan retirar inmediatamente las lentes y consultar a un oftalmólogo o concurrir a una guardia ante la aparición de cualquiera de estos síntomas:
Ardor o picazón.
Enrojecimiento de los ojos.
Dolor persistente.
Visión borrosa o sensibilidad a la luz.
Lagrimeo continuo o secreciones.
La recomendación es no ignorar estas manifestaciones, ya que pueden ser indicios de una irritación o de una complicación que necesita atención médica.
Para quienes utilizan lentes de contacto, ya sea durante Halloween o en su vida cotidiana, el CAO recordó una serie de medidas básicas para reducir los riesgos: