21 de julio 2012 - 19:25
AngioplastÍa: una terapéutica que gana adeptos
Aún es bajo el número de angioplastias coronarias que se realizan en Argentina. Se llevan a cabo aproximadamente 942 procedimientos anuales por millón de habitantes, un 30% menos que en España (1.340), menos de la mitad que en Francia (1.940), y un 75% por debajo de los Estados Unidos (3.770).
angioplastia: una terapeutica que gana adeptos
Si bien la especialidad ha crecido mucho en nuestro medio, todavía está lejos de los niveles de los otros países. La angioplastia trasluminal coronaria (ATC) es un procedimiento terapéutico que se utiliza cada vez más para desobstruir arterias del corazón. Pese a que cada metodología tiene su indicación precisa, como la ATC es menos invasiva que una cirugía a corazón abierto, y su riesgo es menor, su uso crece en todo el mundo, incluyendo nuestro país. No obstante, en comparación con los países desarrollados, en Argentina el número de procedimientos continúa siendo reducido, según informó el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI).

La ATC es una intervención endovascular que se realiza para despejar arterias coronarias que están estrechadas u obstruidas, a fin de restablecer la circulación de sangre al corazón. La tendencia es mundial: cada vez más personas que sufren de problemas cardiovasculares son tratadas con este tipo de intervención, que en muchos casos reemplaza a cirugías a corazón abierto o al tratamiento con drogas trombolíticas.

Según un relevamiento realizado por la División Salud de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD, por sus siglas en inglés), mientras que, por ejemplo, en Alemania se realizan 5.820 angioplastias anuales por millón de habitantes, en Estados Unidos 3.770, enla  República Checa 2.210 y en España 1.340, en Argentina la cifra estimada es de apenas 942. “Si bien en los últimos años creció notablemente el número de procedimientos, el uso de esta técnica sigue todavía muy alejado de lo que ocurre en Europa y otros países”, declaró el Dr. Ernesto M. Torresani, médico cardioangiólogo intervencionista y presidente del CACI, quien sostuvo que “esta comparación nos muestra, por un lado, que la especialidad tiene un inmenso potencial de expansión, pero por el otro también evidencia que es muy posible que estemos sub-interviniendo a nuestros pacientes.

Esto significa que a muchas personas que por su enfermedad coronaria deberían recibir indicación de angioplastia, se les realiza algún otro tipo de tratamiento, o en el peor de los casos, no están  accediendo a un diagnóstico preciso”.

La angioplastia gana cada vez más adeptos, dado que es una técnica menos invasiva, tiene una duración aproximada de sólo una hora, requiere escaso tiempo de internación (se realiza con anestesia local y en muchos casos el paciente se retira tolerada y con una rápida recuperación.
En contraposición, en una cirugía de by-pass se debe trabajar ‘a corazón abierto’, con anestesia general, la operación dura un mínimo de tres horas, tiene un mayor riesgo quirúrgico, y la internación oscila entre cuatro y seis días.

“En la actualidad, según datos del Registro Nacional que lleva el CACI, se estima que en las 293 salas de hemodinamia existentes en nuestro territorio, anualmente se realizan cerca de 38 mil ATC”, destacó el Dr. Juan José Fernández, médico especialista en Cardioangiología Intervencionista y secretario del CACI, quien agregó que “la tasa va en aumento con el correr de los años, dado que las técnicas se perfeccionan, más profesionales se capacitan para realizar este tipo de intervenciones, se abren nuevas salas de hemodinamia, tanto públicas como privadas, y aumenta también la población de riesgo, compuesta básicamente por las personas de ambos sexos mayores de 40 años”. Sin embargo, “en un país de nuestras características,  podemos armar que aún se está subutilizando la técnica”, coincidió.

Tips:
El tratamiento endovascular consiste en trasponer la obstrucción con un alambre muy delicado y fino, y utilizándolo como riel se avanza a través de éste un balón hasta el sitio de la obstrucción, el que al ser insuflado permite desplazar el material que obstruye la luz del vaso hacia la pared.

15 a 20% de los procedimientos se realiza por urgencias. Por lo general se realizan en mayores de 40 años, en pacientes con enfermedad cardíaca coronaria. Esta afección, que causa más de la mitad de las muertes de origen cardíaco, se caracteriza por la acumulación de depósitos grasos  que provoca ateroesclerosis.

ASI SE HACE UNA ANGIOPLASTIA
Bajo anestesia local, se hace una punción de una arteria en la ingle (vía femoral) o la muñeca (vía radial) con el objeto de abordar el sistema vascular arterial.

Desde allí y bajo control radiológico, utilizando un circuito cerrado de televisión con un equipo especialmente diseñado para esto, se avanzan unos tubos de plástico denominados catéteres de alrededor de 2 mm de diámetro y 1 m de largo hasta las arterias coronarias (es decir, las del corazón).

Luego de poner el catéter en el origen de la arteria a estudiar, se inyecta una sustancia de contraste, lo que hace que los vasos sean visibles con los Rayos X, y permite identificar las obstrucciones, si las hubiera. Este procedimiento se denomina ‘coronariografía’.