Durante la mesa redonda “El caso del benznidazol como experiencia de articulación”, los actores de esta iniciativa confirmaron la disponibilidad del medicamento, a través del Programa Nacional de Chagas, de programas provinciales y de droguerías en todo el país. “Nos pone muy orgullosos cuando vamos a encuentros internacionales y se habla del ‘benznidazol argentino’, porque esto significa que el esfuerzo que hicimos aquí ya se reconoce internacionalmente. Ojalá este caso sirva para que otros sigan el camino de producir medicamentos para estas enfermedades”, aseguró Silvia Gold, residente de Mundo Sano y una de las panelistas. A su turno, Luis Ferrero, gerente de la línea de enfermedades olvidadas del Laboratorio ELEA, indicó que el benznidazol ya está siendo producido a escala industrial y se presenta bajo el nombre de Abarax en comprimidos de 50 y 100 miligramos birranurados para facilitar su toma.
También reveló que ya se exportó a España y que tanto organismos como organizaciones de pacientes de Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Australia, Colombia y Bolivia están solicitando partidas para seguir con sus tratamientos.
“La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud ya han incorporado al Abarax a la lista de medicamentos esenciales para, eventualmente, cubrir las demandas de países donde el Chagas es un problema de salud pública”, indicó Ferrero. Y agregó que “en junio de este año iniciamos el programa de farmacovigilancia, articuladamente con la ANMAT y en Instituto Fatala Chabén”.
Por su parte, Sergio Sosa Estani, director del Instituto Nacional de Parasitología Dr. Fatala Chabén, indicó que “era imprescindible contar con el medicamento para no discontinuar los programas de tratamiento en marcha y poder sumar nuevos pacientes”. También detalló los avances en la prevención y tratamiento de esta enfermedad, que es prevalente en Argentina y que en las Américas, según cálculos de la OPS, afecta a unos 8 millones de personas.
También participaron de la mesa Otis Reyes, de la asociación FINDECHAGAS -quien trajo a la mesa la voz de los pacientes, aludiendo a las consecuencias de la enfermedad- y Carina Perotti Fux, de Médicos sin fronteras. Justamente esta organización fue la que alertó internacionalmente sobre la falta del benznidazol a fines de 2011.