Se deberá llenar la bañera con agua tibia al caer la tarde en que la Luna esté en Cuarto Menguante y agregar al agua una cucharada de aceite de oliva, una pizca de mirra, dos cucharadas de romero en polvo, un puñado de hojas de eucaliptus y otro de menta. Es conveniente agregar unas gotas de esencia de cítricos. Deje todo unos instantes y sumérjase. El baño debe tener una luz tenue, con música de su agrado y encienda un sahumerio de jazmín, cierre los ojos y trate de relajarse. Cuando se sienta renovado/a jabónese con una pastilla de jabón de Marsella neutro y repita el baño a la mañana siguiente: pronto sentirá la renovación de su energía tanto física como espiritual.
Para atraer las buenas ondas
Un viernes de Luna Llena deberá frotar su cuerpo con la cocción de media hora que resulta de cuatro litros de agua con la cáscara de una granada, un puñado de clavos de olor, una pastilla de alcanfor, un puñado de hojas de Artemisa y otra de muérdago frótese bien con la cocción tibia embebida en una esponja vegetal, ni se enjugue su cuerpo con una toalla.
Formula para la proteccion
Llenar la bañera con agua tibia un jueves de Cuarto Creciente y sumerja las cenizas que quedarían en un cuenco de barro donde su pusieron carboncillos, una cucharada de mirra y unas gotas de benjuí que se encendió mientras en su interior de está solicitando al dios celestial o a las fuerzas superiores la protección.
Remueva las aguas en el sentido de las agujas del reloj, introdúzcase en la bañera después de encender un sahumerio de incienso y una vela verde. Hasta que la vela se consuma, se queda en el agua, cuando sale del baño, deje que el agua se seque sola en su cuerpo. Repita el baño el próximo jueves de Luna Llena.