Tips:
Los niños expuestos al tabaco de segunda mano durante la niñez y la adolescencia tienen un alto riesgo de padecer cáncer de pulmón y enfermedades coronarias fatales y no fatales, en la adultez.
El tabaquismo pasivo, también llamado tabaquismo de segunda mano, es la exposición involuntaria de una persona no fumadora al humo de tabaco generado por un fumador.
En casa fuman más
La mayor exposición al humo de segunda mano a la que están sometidos los niños se da en su propio hogar, gracias al consumo de cigarrillo de sus padres, quienes deben conocer las consecuencias en los chicos.
16 por ciento, de las 42.000 muertes que suceden en un año en nuestro país, son provocadas por el consumo de tabaco. El tabaquismo es la principal causa de enfermedad y muerte evitable en el mundo.
Prevenir y no lamentar
La prevención y la concientización son muy importantes y deben empezar por la casa. Pero este proceso debe acompañarse educando a la comunidad en todos los niveles: médicos de consultorio como médicos de guardia.
¿Y qué hacemos?
Las campañas de difusión, información y concientización deben generarse en todos los ámbitos. Campañas de educación en instituciones públicas o privadas relacionadas con la educación, la salud o cualquier otro rubro.
Y COMO SI FUERA POCO
Además de las afecciones mencionadas, está demostrado que los niños expuestos al tabaco de segunda mano durante la niñez y la adolescencia presentan un elevado riesgo de padecer cáncer de pulmón en la adultez, además tienen mayor riesgo de contraer enfermedad coronaria fatal y no fatal, también en la adultez. Para terminar, el Dr. Payaslian añadió: “En esta fecha tan importante resulta imprescindible generar conciencia y no sólo pensar en la propia salud, sino también en la del otro. Proteger al niño de la exposición al humo resulta vital para su buen desarrollo y crecimiento; y por ello el hogar debe ser siempre un ambiente libre de humo.”
Los números que no son humo
El humo de tabaco generado por un fumador es el resultado de la combinación del cigarrillo prendido y el humo exhalado por el fumador. Del mismo modo existe el tabaquismo de tercera mano, compuesto por componentes del humo de tabaco que se van depositando sobre las diferentes superficies, junto a los metabolitos oxidados de los mismos. Ambos son absorbidos por la piel, ingeridos o inhalados con el polvillo natural del ambiente. A diferencia del tabaquismo de primera y segunda mano (donde la evidencia sobre el perjuicio de la salud es abrumadora y contundente), esta modalidad de tabaquismo terciario aún no tiene una evidencia científica más sólida que demuestre sus potenciales daños. A continuación números que alarman:
En el mundo
Fumar provoca 6.000.000 de muertes por año en el mundo. 1 de cada 5 personas muere a causa del tabaco. La mitad de los fumadores muere a causa del tabaco. La expectativa de vida de los fumadores está disminuida 10 años en promedio. Un tabaquista tiene entre 2 y 4 veces más riesgo de sufrir un IAM (infarto agudo de miocardio) que un no tabaquista. Un tabaquista tiene entre 2 y 4 veces más riesgo de sufrir un ACV (accidente cerebro vascular) que un no tabaquista. De cada 10 pacientes muertos por cáncer, 3 son debidos al tabaco. De cada 10 pacientes muertos por cáncer de pulmón, 9 son debidos al tabaco. 1 de cada 4 fumadores desarrollará EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica).
En Argentina
El 30% de los argentinos adultos mayores de 18 años consume tabaco (hombres/mujeres). El tabaco provoca, por consumo directo, el 16% de todas las muertes (42.000 muertes/año). Otros 6.000/año mueren por exposición a humo de segunda mano. El gasto en salud provocado por el tabaquismo es $ 7 mil millones anuales, un 16% del gasto total en salud (año 2006).