No se le puede extraer por completo esta sustancia, pero sí en un 85 o 95 por ciento. Sin embargo, ya no tendrá tantos beneficios para la salud como el café normal.
Los investigadores han encontrado que la cafeína estimula el sistema nervioso, facilitando la coordinación, mejorando el estado de ánimo y la motivación. También incrementa la energía, la resistencia y la rapidez, y disminuye el cansancio.
Estudios recientes han demostrado que incrementa la capacidad de estar en un máximo estado de alerta y concentración.
Al aumentar la actividad mental, posiblemente quite el sueño o puede provocar somnolencia. No sube la presión arterial, ni afecta el ritmo cardíaco, sin embargo si se bebe en exceso, puede provocar estos síntomas, sumados a intranquilidad, acidez estomacal, etc.
Una sana alimentación no necesita incluir cafeína, pero hacerlo de forma moderada no producirá ningún riesgo para la salud.