Otro elemento fundamental a tener en cuenta es la edad del paciente y la posible evolución posterior de la alopecia. La alopecia adrogenética suele ser progresiva, lo que significa que continuará con el transcurso del tiempo. Como resultado, puede ser difícil de predecir con exactitud la cantidad de pelo que pierde un hombre en sus 20 o 30 años, y cómo lo seguirá perdiendo en los próximos 10 a 30 años.
La planificación de la restauración del pelo en un hombre joven debe tener en cuenta la probabilidad de pérdida de cabello en el futuro. A los 40 años, el diseño de nuestra zona calva es casi definitivo, mientras que a los 25 años todavía podemos perder gran parte de nuestro cabello.
Por lo tanto, sólo se deberían operar personas menores de 40 años si su alopecia está estabilizada. Además, hay que analizar la herencia familiar de pérdida de cabello en los familiares varones ya que aunque no es totalmente predictivo, sí puede proporcionar una visión y orientación en el tipo y el alcance de la pérdida del cabello a esperar durante toda la vida.
Analizados todos los factores correspondientes, a la hora de realizar la cirugía el doctor Chueco comenta: “Debido a que la cirugía es permanente, el cirujano debe tener en consideración un diseño capilar apropiado para toda la vida del paciente y además analizar las reservas de pelo en la zona donante, y si se puede realizar el trasplante en un solo procedimiento o se requieren sesiones consecutivas”.
Es por esto que la meta del cirujano especializado en trasplante capilar es ayudar a que el paciente entienda cuán cerca puede estar de resolver sus necesidades y expectativas personales, cuánto costará todo el proceso y cuántas sesiones puede necesitar. Con el planteamiento apropiado, la satisfacción es fácil de alcanzar.
Los pacientes que reciban medicación cardíaca o psiquiátrica deben consultar con su especialista comunicándole que se van a someter a un procedimiento de trasplante capilar.
Todas las precauciones
Es recomendable para las personas mayores de 45 años que se sometan a la cirugía capilar que se realicen un examen cardiológico antes del procedimiento.