14 de noviembre 2014 - 19:13
Cambiar hábitos a la hora de comer
Hay conductas que conspiran contra el éxito de una dieta sana, explican médicos y nutricionistas. Recomiendan tomarse al menos 20 minutos para comer, masticar adecuadamente y evitar excesos. Especialistas apuntan ahora a la manera en que se come.
cambiar habitos a la hora de comer

Pocas grasas, variedad de frutas y verduras y fibras: así se podría sintetizar una alimentación sana. Pero los especialistas en nutrición ahora apuntan no sólo al qué, sino también al cómo, la manera en se ingieren los alimentos. Es que hay hábitos poco saludables que conspiran contra el éxito de una dieta sana:

1) Comer rápido: "Comé despacio y masticá cada bocado 20 veces", recomendaban las abuelas. Los nutricionistas sugieren lo mismo. "Comer rápido nos hace obesos". Al comer, la distensión gástrica es una de las primeras señales de saciedad. Se transmite por el sistema nervioso vegetativo hasta el hipotálamo, centro regulador que se encuentra en el cerebro. "Si comemos rápido no le damos tiempo al estómago para que envíe la señal".

2) Comer "automáticamente": De parados, mirando la tele o el monitor de la PC. Es perjudicial ya que no tenemos una conducta de orden y de disfrute, de respetar nuestras sensaciones de saciedad-hambre. Se come sin discriminar sus necesidades o apetito. Las consecuencias pueden ser varias: ingesta de alimentos de mala calidad nutricional, poca variedad, y el riesgo de comer de más y en forma insuficiente, al mismo tiempo.

3) Asumir una posición de "ataque" ante la comida: La batalla es entre el plato y la persona, en una guerra a todo o nada. Esa actitud frente a la comida sólo favorece la velocidad, algo directamente relacionado con la saciedad.

4) Masticar poco: "Masticar adecuadamente los alimentos, y no 'tragar', nos conecta primero con el sabor. Pero lo más importante: la masticación es el primer paso del proceso de digestión. Los alimentos deben llegar triturados al estómago para poder realizar adecuadamente el proceso de emulsión que le corresponde al estómago y de absorción en el intestino", explican.

5) Servirse porciones grandes: Para una correcta alimentación las cantidades deben ser razonables, no abundantes. Para eso es aconsejable colocar en un plato playo todos los alimentos a consumir en dicha comida. Y luego, las frutas. Esta práctica genera un mayor control por parte de la persona en la ingesta de los alimentos.

6) Repetir los platos: Una costumbre que va a contramano de lo que recomiendan los especialistas. "Lo ideal para no repetir los platos es realizar un menú de cuatro comidas. Primero nos tomamos un buen plato de sopa, luego una abundante ensalada o vegetales hervidos. Esto genera es que la panza se nos llene. Después una buena porción de carne, y terminar la comida con una fruta o un buen plato de gelatina", recomiendan.

7) Beber poco líquido: El 70% del cuerpo es agua, necesaria como diluyente y como vehículo para eliminar toxinas. Por eso es muy importante controlar adecuadamente este factor. Se debe ingerir líquido a lo largo del día. "Pero mientras comemos no es recomendable ingerir grandes cantidades de agua ya que diluye el jugo gástrico. Lo mejor es tomar normalmente, sin sobreexigir".

8) Llevar fuentes a la mesa: Para combatir el descontrol alimentario o el "picoteo" lo mejor es armarse un "ambiente seguro": crear un área donde no esté cerca lo que no podemos manejar por sabroso, porque no requiere esfuerzo preparar o lo que está listo para comerse.

9) Hacer la sobremesa sin retirar los platos: La sobremesa también tiene que ver con respetar el tiempo adecuado de la alimentación. "Si existe el buen hábito no importa si despejamos o no la mesa".

10) Guardar alimentos tentadores a la vista: Un problema muy similar al del punto ocho. Sugieren acomodar los alimentos en la heladera o alacena de tal manera que no queden a la vista.