Además, tenían un 26% menos de riesgo de morir por otras causas. Los efectos fueron vistos incluso con pequeños cambios en la dieta: agregar una cucharada de aceite como aderezo por día se asoció con un riesgo 29% menor de cáncer de próstata letal y un riesgo 13% menor de muerte.
Adicionar 28 gramos de nueces por día se relacionó con un riesgo 18% menor de cáncer de próstata maligno y un riesgo de muerte 11% más bajo.
Las grasas buenas de vegetales están en el aceite de oliva y de canola, las nueces y la palta.
"Los efectos beneficiosos de las grasas no saturadas y los efectos nocivos de las grasas saturadas y trans en la salud cardiovascular son bien conocidos", dijo Richman.
"Ahora nuestra investigación ha demostrado beneficios potenciales adicionales del consumo de las grasas no saturadas entre los hombres con cáncer de próstata".
Alrededor de 2,5 millones de hombres tienen cáncer de próstata en Estados Unidos, y cerca de 30.000 se espera que mueran este año a causa de esta enfermedad. Sin embargo, aunque uno de cada seis hombres será diagnosticado con cáncer de próstata durante su vida, la mayoría no muere a causa de ella.
En el estudio de la JAMA, menos de un cuarto de los participantes -un total de 1.064 hombres- murió durante el período de investigación: el 31% de enfermedades cardiovasculares, el 21% de cáncer de próstata y el 21% de otros tumores.