A la hora de pensar en una cirugía para mejorar el aspecto o para corregir defectos, es indispensable contar con un médico que tenga la capacidad profesional, el título de especialista y el entrenamiento necesario.
Asesorados por la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora (SACPER), exponemos una serie de recomendaciones para quienes están pensando en "retocarse" algo del cuerpo.
1) Hay que estar decidido a operarse, ya que si bien es normal tener dudas y miedo, es importante que sea una decisión personal y que no esté dada en un marco de depresión que pueda alterar la razón o pensamiento.
2) No hay que leer todo lo que se pública. Lo ideal es haber conocido personas que se hayan tratado u operado con el médico elegido y que refieran su experiencia personal.
3) Por prudencia, hay que consultar con el médico de familia o de confianza
4) Hay que prestar atención a la actitud del médico: si o está apurado por operarte, si te incita innecesariamente a hacerlo o si te ofrece ofertas de última hora en el precio.
5) Realizar consultas con dos o tres especialistas diferentes antes de elegir al definitivo.
6) Averiguar dónde se realizará la operación. El lugar debe ser un sanatorio o clínica con Quirófano debidamente autorizado, habilitado y con todas las normas de seguridad debidamente implementadas.
7) Si es una cirugía con intervención de un anestesista, lo importante es saber de quién se trata y conocerlo antes de la cirugía.
8) Informarse del tiempo de recuperación y del post operatorio de la cirugía.
9) El cirujano plástico debe solicitar exámenes preoperatorios, confeccionar una historia clínica que contenga antecedentes de cirugías anteriores, alergias, medicaciones, antecedentes de anestesias previas y todo aquello que sea información relevante para el médico.
10) La relación con el cirujano no termina con la operación, ya que debe haber un seguimiento postoperatorio para evaluar evolución y resultados.