La sentencia fue aplicada por un tribunal de Arkansas (sur de Estados Unidos) por una carta enviada en 2003 a médicos de ese estado que presentaba al Risperdal, un tratamiento contra la esquizofrenia y el síndrome bipolar, como más seguro que sus competidores.
El tribunal consideró que se trataba de un engaño. No obstante, un portavoz indicó
que el grupo argumentó que la misiva fue de buena fe y que está ‘decepcionado‘ por esta sentencia, a la par que confirmó que apelará la decisión judicial.