21 de septiembre 2012 - 14:51
Conflictos y salud van de la mano
La forma en que nos relacionamos con las personas influye en nuestro estado de ánimo, en todos nuestros vínculos afectivos y sociales, es decir que determina parte de nosotros, entonces es válido preguntarse cómo afecta a la salud una relación conflictiva.
conflictos y salud van de la mano
La depresión y la ansiedad pueden ser estados que devienen de mantener relaciones conflictivas, y estas emociones es sabido que pueden, a su vez, afectar nuestra salud. Enfermedades relacionadas con el estrés y la ansiedad son más frecuentes en personas que llevan relaciones conflictivas, ya sea de pareja, familiares o laborales. Sentir una baja autoestima, alteración en las costumbres, también puede manifestarse.

Es que las relaciones conflictivas no aportan algo positivo, por el contrario, faltas de respeto, a veces distintas formas de violencia, abusos, inestabilidad o maltrato. Y esto, siempre, afectará nuestra salud de alguna manera.

Los especialistas recomiendan hacer una pausa antes de reaccionar ante una situación crítica en una relación conflictiva.

Una pausa profunda y prolongada, que implique un silencio, un “no reaccionar”, un detenimiento, un “punto muerto”.

La pausa no es muestra de debilidad, no cede, no otorga, por el contrario, pone en suspenso y empuja al otro y a nosotros mismos a dar una respuesta meditada, fortalece a la respuesta.

Aseguran que esta detención condicionará el rumbo que tome la relación de allí en adelante.

Reduce las posibilidades de actuar por impulsos y hace predominar la razón para tratar el conflicto.

La pausa es una forma de manejar el tiempo, y el tiempo debería siempre ser un aliado.