26 de septiembre 2012 - 19:54
Cuando la soledad no es buena para la salud
Recientes estudios establecen que la soledad puede provocar problemas en la salud. La falta de apoyo y contención, el aislamiento, son razones fundamentales para producir algunos trastornos en la salud, como depresión y estrés.
cuando la soledad no es buena para la salud
Cada vez existen más evidencias que la soledad incide directamente en la salud de los seres humanos, propiciando malos hábitos que afectan en forma directa al metabolismo y el sistema nervioso; además, las personas que se sienten solas tienen un mayor riesgo de sufrir depresión. Algo que parece contradictorio, en un tiempo en el que las redes sociales pretenden reducir el aislamiento social, ya que cada vez son más las personas que viven solas.

De acuerdo a un estudio realizado recientemente por científicos finlandeses, se llegó a la conclusión que aquellas personas que viven solas, tienen un 80% más de riesgo de sufrir depresión, que aquellas que viven en compañía. Los datos, publicados en la revista BMC Public Health, causaron un gran impacto teniendo en cuenta que en las últimas tres décadas se incrementó el número de personas que viven en soledad.

Esto no es nuevo, ya que se conocían los efectos que produce la soledad en aquellas personas de edad avanzada, ya que existe un alto riesgo de padecer enfermedades relacionadas con la salud mental. Este reciente estudio aporta nuevos datos y confirma que la correlación entre la soledad y la depresión se da también en personas de edad más joven.

Para llevar a cabo esta investigación, se tomó en cuenta si las personas vivían solas o acompañadas, así como el entorno social que las rodeaba en el trabajo. Otros aspectos que se tomaron en cuenta fueron la educación, los ingresos, condiciones de vivienda, como así también algunos hábitos de vida y hasta la práctica de ejercicio físico.

Según los expertos, el aislamiento que sufren aquellas personas que viven solas es la explicación por la cual la soledad puede provocar depresión. Es que vivir en compañía aporta un soporte emocional, además de un sentimiento de integración social y confianza, aspectos que si faltan pueden provocar ciertas enfermedades mentales.

También según estos estudios, la soledad hace que se vivan menos años y con más enfermedades y podría ser el desencadenante de factores de riesgo para la salud muy perjudiciales como la obesidad o el sedentarismo. Es que a menudo tiende a cuidarse menos la alimentación y a “pasar” con cualquier cosa. También la actividad física puede verse limitada sin el estímulo de otros que animen a salir.

En el aspecto fisiológico, la soledad parece incidir en el sistema cardiovascular. El riesgo de padecer enfermedades coronarias ya se había demostrado años atrás cuando una persona se siente aislada; también se demostró que las personas solitarias tienen mayores valores de tensión arterial y frecuencia cardíaca. Del mismo modo, se elevan los valores en los niveles de cortisol, la hormona implicada en el estrés, algo que podría explicarse por el hecho de que encuentran menos apoyo en su entorno y precisan estar en un mayor estado de alerta para controlar las dificultades que surjan.

Por último se estableció que las relaciones que se establecen a través de las redes sociales son solamente superficiales y aumentan el aislamiento de las personas. Establecieron que crean una sensación de falso entorno social, que al final causa un mayor aislamiento.

Tips
El aspecto que más influía en el riesgo a padecer depresión en las mujeres era el mal estado de la vivienda, mientras que en los hombres era la falta de apoyo social, según las investigaciones.

La calidad del sueño es otro de los mecanismos que conectan soledad y peor salud. Las personas con aislamiento social tienen una peor calidad de sueño, relacionado a efectos a nivel metabólico y del sistema nervioso.