De las 800 consultas mensuales que se reciben en los hospitales San Martín de La Plata, Penna de Bahía Blanca, Güemes de Haedo, Eva Perón de San Martín, Argentina Diego de Azul y Alende de Mar del Plata, unas 320 responden a factores masculinos como varicocele, infecciones de la vía seminal y azoospermia. Esta última, una de las más difíciles de tratar es la ausencia de espermatozoides en el eyaculado.
“Para diagnosticar la infertilidad masculina estamos efectuando estudios de diagnóstico de última generación, como el llamado test de Tunel, que permite observar si el ADN de los espermatozoides está fragmentado, y efectuar una selección de los más aptos a fin de realizar un tratamiento de fertilización de alta complejidad”, comentó el ministro de Salud provincial, Alejandro Collia, durante su paso por la Feria del Libro.
“Si bien en el 30 por ciento de los casos se desconoce el origen del problema, las causas más comunes de infertilidad masculina se dan por varicocele, que es la formación de várices en los testículos, por enfermedades infecciosas como las paperas y otras de transmisión sexual, los trastornos hormonales, la exposición a altas temperaturas y las alteraciones genéticas”, explicó Natalia Tarducci, miembro del equipo de fertilización asistida del hospital San Martín de La Plata.
La azoospermia es causa del 3 por ciento de los casos de infertilidad masculina y se caracteriza por la ausencia de espermatozoides en el eyaculado.
“Esto puede ocurrir porque la persona no produce espermatozoides, porque el testículo no recibe el estímulo hormonal para desarrollarlos o porque los conductos de salida están obstruidos, entonces los espermatozoides quedan retenidos en el testículo”, explicó Tarducci.
Según explicó el andrólogo Eduardo Carrozza, también del hospital provincial San Martín, el varicocele, que impide el correcto flujo sanguíneo hacia los testículos, “es la principal causa de infertilidad en el varón al abarcar el 15 por ciento de los afectados”.
Muchas veces el cuadro pasa desapercibido pero, en algunos casos, “se manifiesta con dolor o hinchazón en uno de los testículos”. La buena noticia, agregó el especialista, es que se trata de un trastorno que mayormente puede revertirse con una intervención quirúrgica.
En tanto las infecciones de la vía seminal, que suelen contraerse por relaciones sexuales sin protección, también son causa frecuente de infertilidad masculina. En estos casos, explicó, “la solución suele encontrarse con tratamiento farmacológico”.
La infertilidad masculina tiene además un impacto psicológico muy intenso en el varón, que suele convivir con el mito de que este tipo de enfermedades pone en cuestión su hombría.
Sin embargo, “hoy existe una batería de posibilidades de efectuar un diagnóstico preciso y un tratamiento oportuno, que revierta la imposibilidad de lograr un embarazo”.
Los especialistas consultados concluyeron que a los avances científicos ahora se le suma “la vigencia de la ley de fertilización asistida en la provincia de Buenos Aires, que no solo permite el acceso gratuito a los tratamientos en hospitales públicos sino que además obliga a las obras sociales y prepagas a cubrirlos”.
Hasta el momento, en hospitales provinciales se lograron 17 nacimientos y 70 embarazos mediante tratamientos de fertilización asistida.